El primero de los tres artistas que formaban el cartel de esta noche, al margen de Tomás Fernando Flores Dj -a quién no llegamos a ver- fue Machinefabriek. Para entrar en materia sin rodeos: fue insufrible. Quizás no fuera el momento, el lugar, la hora, todo junto o mi estado de cansancio, pero su sesión de ambient, experimental y demás se me hizo eterna. Entiendo que pueda ser una extensión de la feria Arco, pero no entiendo cómo se encuadra en un cartel junto con Lüger y Cápsula.
| Cápsula, antes de perder la olla |
Después salieron Cápsula a escena. Este trío bilboargentino son rock en estado puro. ¡Una gozada!. Sus sonidos de guitarras, bajo y batería recuerdan a los años '70 -churri dixit- macerados con influencias, como las de Sonic Youth -o eso me pareció-. Dieron un buen concierto con mucho rock and roll, ruido, chulería de todo tipo y detalles para entretener al personal. El cantante de Cápsula está afortunádamente como una puta cabra. A final se sumaron como invitados Fernando Pardo y Marta Ruiz de Sex Museum.
| Lüger, mirando al suelo |
Sin mucho tiempo en los intermedio, salieron Lüger. Tenía ganas de volver a verles y su sonido no me defraudó. Son energía en estado puro, pero sin embargo creo que no consiguieron que entrara en su concierto, a pesar de que suenan bien. Tardaron en empezar a desarrollar sus temas y las transiciones instrumentales entre unas y otras canciones fueron para mi demasiado largas. Perdía interés, lo recuperaba, y vuelta a empezar. Es lo que tiene. Tras tres intentos fallidos, me fui después de más de media hora.
... y tengo unos vinilacos nuevos.
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