| ... ¡Ay! Dolores, siempre me... |
Su concierto estuvo bien. Justo lo que esperaba y aunque, como decían por ahí, la voz de ella no es lo mejor del grupo, los coros le quedan muy monos, me lo pasé muy bien. Me gusta cómo suenan y todo el ruido que son capaces de crear, con cambio de instrumentos entre bajo y guitarra. Mereció la pena y tampoco puedo explicarlo más, no sé muy bien por qué, pero me gustan mucho.
| El hambre es el hambre |
Al final, el plato fuerte sin discusión: El Columpio Asesino.
No era la primera vez que los veía y en estos años he experimentado un interés creciente, quiero decir que para mi han dado un salto cualitativo importante y el jueves por la noche pude constatarlo. Han pasado de facturar buenos álbumes con dos o tres canciones sobresalientes a un disco que merece la pena por ambos lados y en directo no defraudan nada, sino todo lo contrario.
A diferencia de otros conciertos en los que me dedico más a bailar y dejarme lleva por las sensaciones que me producen las canciones, en esta ocasión me entretuve en ver cómo tocaban, desde el analfabetismo. Principálmente porque estábamos en la primera planta -en un lateral- de la Joy y desde allí se veía perféctamente su buen hacer. Con esto no digo que no bailara y no me dejara llevar. Me quede embobado con ellos.
| El Columpio Asesino |
Si hasta se marcaron una estupenda versión del Vamos de los Pixies (en el que el cantante -y batería- sufrió un poco por noséqué en la garganta, casi se nos ahoga el pobre). Ella tuvo muy buen rollo con el público de las primeras filas. [En modo simpático] El guitarrista es un crack en lo suyo y muy particular en sus movimientos y estilismos, nos tenía un poco locos.
En resumen, son muy buenos.
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