![]() |
| Foto sacada de serienegra.es |
Los personajes tienen gancho, química y empatizas con ellos casi al instante. Es una de sus virtudes. La otra es la imaginación, casi cruel, que rodea los crímenes. ¿Influencia la ficción a la realidad o es la realidad la que alimenta el día a día de los escritores?.
Aunque no tenga que ver con el libro en sí, leer en el tren te hace ver las cosas a veces diferentes y te puedes ver envuelto en extrañas situaciones como coincidir un capítulo (subido de tono, detalle sin importancia, podría haber sido otro) mientras quien viaja en frente tuya es una madre que se pone a alimentar a su hijo de un mes y se cubre con una mantita, disimulando y ocultando su intimidad, mientras su otro hijo de unos seis años sufre de celos y deja entrever su pelusa. No escandaliza a nadie y roba la atención del vagón, menos la tuya, que se mantiene en el libro, salvo unos segundo que dedicas a pensar en lo hermoso y cotidiano de la escena. Después vuelves a la historia, el capítulo ha quedado atrás dando paso a la violenta antítesis, y el contrapunto te encierra en sus páginas, de nuevo.
De alguna manera, todo lo que he escrito cabe en la oscuridad y su abrazo..

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada