Cada primer y segundo sábado de Julio se celebra en la Villa de Pedraza (Segovia) un concierto de música clásica en su plaza y, como atractivo, la villa se ilumina por la luz de infinidad de velas que dan, al ya de por si hermoso pueblo, multitud de matices que sacian nuestra vista con sensaciones cercanas al placer proveniente del calor del fuego... Es decir, es muy bonico.
Este sábado pasado, después de ver las Hoces del Duratón en piragua -es una pasada, salvo la cuesta de regreso- y después de comer un impresionante cordero lechal (por lo bueno que estaba, y apañado de precio) en Sepúlveda -otro pueblo precioso y que según nos dijeron tiene también sus fiestas recomendables- nos dimos una vuelta por Pedraza, por la noche, para ver las famosas velas, no el concierto. De hecho cuando comenzó nos fuimos.
Todavía estáis a tiempo de acercaros este sábado que viene, aunque hay demasiada gente y el parking es muy infame, si se puede decir así. De todas maneras, para conocer el pueblo, mejor otro día; Para verlo a la luz de las velas, no hay otra.
Seguro que en la red hay infinidad de fotos que le hagan justicia, pero estas son alguna de las que hice con mi mierdacámaradelmóvil.
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