domingo 26 de junio de 2011

dcode fest

Tantas cosas por decir y tan pocas ganas de no aburrir. He estado pensando cómo abordar este festival y no veo manera de no extenderme. Son demasiados grupos para no hacerlo. Por fin Madrid ha tenido su nuevo festival, el dcode fest. La experiencia nos dice que en esta ciudad los festivales, por uno u otro motivo, no tienen continuidad. Esta es una de las preguntas que nos hacíamos anoche, ¿habrá segunda edición?.

La mayoría opinamos que sí habrá una segunda, sin embargo dudamos de una tercera. Somos así de visionarios. Las cifras de la organización seguro desmienten nuestra percepción, pero el viernes no se llegó a la mitad del aforo y el sábado la entrada era aceptable tirando a buena. ¿Pero que número dicta si un festival es o no rentable?.

Volviendo al festival, creo que este evento no compite con los grandes del circuito festivalero (FIB, PS, BBK,...), es otra propuesta, da la sensación de que está destinado al público de la misma ciudad, muy variopinto por otro lado. La mezcla era curiosa, sobre todo el viernes. Como dijo un amigo mío: nacidos antes del '85 al escenario de la derecha; Nacidos después, al de la izquierda.

Los conciertos que he visto, la elección de ellos, ha venido determinada en gran parte por los horarios y las condiciones metereológicas, es decir, un sol infernal. Se ha convertido en el mayor problema de la organización (hasta el punto de recurrir al uso del riego por manguerazo limpio sobre el personal y en ocasiones cercano a la dispersión de una turba), junto con unos desafortunados incidentes en la recogida de los abonos que nos retrasaron hasta llegar tarde al primer concierto del viernes. En su favor, los horarios se respetaron en los dos escenarios principales y sólo hubo modificaciones en el escenario Mondosonoro el sábado.


Viernes.

Por un momento he pensado en escribir un relato sobre un viajero que llega a una ciudad, dcode fest -tope originalidad- bajo el sol abrasador y en ella se encuentra a diferentes gremios y figuras arquetípicas. En esta historia Toundra, el grupo encargado de abrir el festival, serían los maestros canteros que a golpe de cincel moldean la piedra y crean lascas que bajo la luz de la tarde adquieren infinidad de matices. Los mineros, por su fuerza, por su contundencia, serían Nothink. Luego he desestimado esta idea.


Toundra con su rock progresivo instrumental propio de otros años sonaron ante muy poco público, culpa del horario y del sol, y aún así me convencieron. Me gustan. Nothink también, porque sé a qué juegan y están curtidos en estas lides, y se nota. No tienen nada que envidiar a los supuestos grandes nombres que compartieron después ese escenario.


A The Low Anthem no les vimos, el astro rey dictó sentencia. Les escuchamos desde las sombras, así, como suena de épico.


Como somos mundo viejuno y nos gusta todo lo que hace el gilipollas de Ramón Rodríguez (no lo digo yo, lo dice él mismo), nos fuimos a primera fila a ver a The New Raemon, de fácil acceso, no había mucha gente. Se marcó un buen concierto, as usual, ante un público con una media de edad inferior a la que está acostumbrado. De hecho, creo que las referencias que hizo en sus bromas no las entendieron ni la mitad, porque no habrían nacido. También estuvo un poco desafortunado en ellas, no hace falta vacilar a un pobre chaval. ¡Métete con uno de tu edad! :D. La música bien, violinista incluida. Hasta salvó los muebles con un problema de afinación de la guitarra acústica. The New Raemon nos gusta.


All Time Low no tocaron, he leído que no pudieron llegar al festival, y en su lugar subió al escenario (trasladados desde el escenario Mondosonoro) Autunm Comets. Desde la sombra no sonaron mal, otra vez el sol ganó. Me gustaría saber que le pareció a la chavalería el cambio.


Foster The People me dejaron un poco indeciso. Por un lado me gustó su ritmo, buen rollo y diversión en el escenario, cuándo abandonaban un poco la guitarra y se sumergían en las percusiones; Y por otro me decepcionaron cuando se acercaban al sonido pop rock recuperando las guitarras. Una actuación con altibajos.


Sum41 no sé a qué juegan. Más ruido que nueces. Sonidos cercanos al trash metal cantados como punk rock y con poses para fotocol. No me convencieron y me parecieron lineales. Cierto es que no soy objetivo porque no soy su público y además no gozaba del mejor de los humores. Hicieron versiones de Metálica, Master & Servant y Enter Sandman. Di gracias porque no se atrevieron con Seek & Destroy. La peña se lo pasó muy bien con ellos, todo sea dicho.


Y llego uno de los reclamos para el escenario de la derecha, Eels. Esta banda, E y sus compinches, son un valor seguro. El repertorio fue abordado con un toque de Big Band y con aires de blues en su mayoría, alternado con guitarreos barbudos para evitar que el personal se relajase. Estuvieron bien, muy bien, pero no sabría decir por qué, no impresionantes. Quizás esté en fase osca y no me deje seducir e impresionar. Buen concierto.


Giramos la moneda y volvemos al escenario de la izquierda, ¿cuál?, el de mayoría juvenil. Porque en el actuaban My Chemical Romance. Hay que reconocerlo, la noche del viernes era más para ese perfil (de ahí que para mi el sábado la propuesta fuera más apetecible). Empezaron con Na Na Na (y hasta nueve Nanas más), una descarga pegadiza con miras a hit total, y siguieron con Planetary [Go!]. En ese momento el concierto tenía pintas de ser un no parar, pero sin embargo empezó a decaer. Por lo visto esa noche no adivino qué les hace tan especiales. Sin embargo, de nuevo, el público disfrutó hasta el infinito y más allá.


Por fin llegó mi última curiosidad del día, Band of Horses. Me quedé a verlos unas cuatro canciones, hasta que tocaron Laredo. El empiece me pareció deficiente, con un mal sonido. Me extrañó porque todo lo que había oído acerca de esta banda en directo eran elogios. En tres canciones pareció que el sonido mejoraba y disfrute de la canción que esperaba, pero sin embargo me quedó la sensación de que no iba a ser un buen concierto, el escenario se iba a hacer grande para ellos. ¡Una locura!. Así que entre esto y que había que conducir una hora para volver a casa, nos fuimos. Al día siguiente, algunos amigos me han confirmado la sensación. Una pena.


A Lori Meyers y a Zombie Kids no les vi, obviamente, pero tampoco tenía pensado hacerlo, Ya he coincidido con ellos algunas veces y no hay porque aprovechar todas las oportunidades.


Sábado.


Con la experiencia del día anterior, otra vez el sol como protagonista, llegamos al final de Mucho. No les hice nada de caso porque -sorry again- no me llama la atención este nuevo proyecto. También nos perdimos a Polock, nos cruzamos con ellos mientras les hacían la entrevista mondosonoro, y a The Bright, nos sucedió lo mismo, además de verles disfrutar del resto del festival. Tengo mejor concepto personal de The Bright que de Polock, no es racional.


El escenario mondosonoro sufrió algún retraso (los escenarios principales tuvieron durante todo un festival una puntualidad digna de apluidir) y en lo que comenzaba Havalina, nos fuimos a ver un poquito a Manel. Estos catalanes cantan bonito, eso es así, y puede que para otra hora y otro tipo de recinto logren transmitir la magia que tienen sus canciones, pero bajo el sol infernal y allí parados sobre el escenario, a mi y con dolor de mi corazón, me parecieron aburridos.


Aunque también es verdad que días antes ya había decidido ir a ver a Havalina. ¿Por qué?. Es sencillo ¿habéis oído cómo suenan esas dos guitarras y esa batería?. Me gustó mucho su directto, a pesar de que algunas partes pueden resultar algo más pesadas al ser un estilo más denso y poco dado a las sorpresas y melodías pegadizas. Pero, en serio, son muy buenos músicos. Tan rícamente que les vimos.


En el fondo, mondosonoro me hizo (nos hizo) un favor y pudimos ver un poquito a Blood Red Shoes. Su último trabajo es más flojillo y en la duda por la curiosidad ganó Javiera Mena. Lo que los vi me parecieron correctos.


Antes habíamos presenciado unos minutos también a Jamaica. Estos franceses (Jamaica from Paris, qué cosas) me han dejado con el interés alerta. Quiero seguirles la pista. Me quedé solo un ratito más viendo su actuación mientras la manada se iba a cazar al escenario pequeño.


Javiera Mena, salvo el volumen de altavoces en primera fila, alto para contrarrestar el sonido proveniente de los escenarios principales, todo el festival está ubicado en un puño, y que en algún momento acopló la voz, sonó mu'rica. Bailable, con buenas sensaciones y en familia, sin agobios. Me dio tiempo a comprender porque la están premiando tanto. Hablo de su música, porque ella en lo que estuve allí no inteaccionó con el público. Frontwoman no es, pero tampoco lo esperábamos.


Me estoy aburriendo de escribir tanto de tantos grupos. Ya resulta tedioso, perdonarme. The Vaccines, bien gracias. Le echaron ganas. Nosotros ya estábamos pendientes de los que a posteriori se han llevado el gato al agua.



Si hubiera que elegir una actuación, en conjunto y por sensaciones, para mi la "sorpresa" (porque nunca los había visto en directo y tengo la costumbre de no informarme de cómo son las actuaciones de quienes no he visto) fueron The Hives. God save The Hives. El cantante (por no poner nombres) domina el escenario como le da la gana, con ego, chulería y actitud, y le queda bien. El batería es una bestia parda. Las guitarras suenan rotundas, uno de ellos es un rocker a muerte. En resumen, amo a The Hives y punto. Conciertazo.




Después de este vendaval, sonaron The Ting Tings. Es una propuesta diferente y quizás me aferro a ello como excusa, pero a mi me da que les falta chicha y les sobra popularidad. Reguleros.


Los audiovisuales de Onedotzero que se mostraban por la pantalla central fueron interesantes y amenizaron ls breves esperas entre concierto y concierto.


El cabeza de cartel eran Kasabian. Están a punto de sacar disco nuevo. Fue un concierto bipolar y con división de opiniones, entre los que no les gustaron nada, los que sí porque son seguidores fieles y los que sí pero con matices, en los que me encuentro. Kasabian son difíciles de masticar, quiero decir, alternan los temas para levantar al público, con los momentos de claustrofobia interior, se hacen densos. Esta parte la contuvieron, pero sin embargo la propuesta fue al principio de un corte clásico y quizás esperas algo más -digamos- diferente. En modo cuasitelegrama: Tienen una extraña mezcla de personalidad propia y copia de otros grupos. Las luces les ayudan bastante, él no es tan líder como quisiera en el escenario, tuvieron momentos prescindibles travesía por el desierto y terminar con Fire es un valor seguro. Correctos con mejor final.


En este momento ya vimos las piernas de la cantante de The Sound, para babear un rato. Porque musicálmente a mi me rozaron la decepción, en cuanto al rollo mega diva transgresora que se marca y a los temas que ya no van dando de si. Las rubias no somos tontas, pero tampoco despejamos dudas. Es broma. El concierto ni fu ni fa. Ampliando la comparación, cuando U2 no tiene música nueva de calidad que ofrecer, construyen un escenario espectacular; y la cantante de The Sound recurre a sus artes.


Of course, todas estas opiniones son susceptibles de estar equivocadas o no, para mi está claro que si eres fan, si has bebido, si estás en el epicentro del concierto, todas ellas o ninguna o muchas más razones, puedes disfrutar de un concierto cual perra en celo y tu percepción ser la que sea. Y no pasa nada.


Para terminar, Alice, Crystal Castle. Soy fan. No hay más que decir sobre su directo. ¿Qué grita?, Si; ¿Qué no hay dios que la entienda?, Sí; ¿Qué no es para todos los públicos?, Sí; ¿Y qué?. Molan. (Dicho esto, en un par de canciones no sonó la voz, micro out, ¿?).

Por fin, fin.

6 comentarios:

trasgu dijo...

Se agradece el repaso, sobre todo para los vagos que no fuimos a clase el sábado.

Duczen dijo...

Te perdiste a The Hives que se salieron por todos lados. Long life to Rock n' Roll

Zeppy dijo...

Me hubiese gustado ver a Crystal Castle, pero el resto de grupos no me interesaban para nada, por lo que esperaremos a otra ocasión.
Buena crónica!
Un saludo.

Duczen dijo...

Otia!! Si sólo te interesaban Crystal Castles no me extraña que no fueras, no era festival para ti. Pero será por ofertas, una jodía locura
:D

pitzular dijo...

Buena crónica, se hace amena leerla. :)

Duczen dijo...

Amena, pedazo piropo!!! Thks (y por la canción del spoty, me gustan Colourbox).

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