viernes 26 de febrero de 2010

Gamatomía

La primera vez que fui al doctor me dijo que mi corazón estaba descolocado. No se encontraba en su lugar habitual. Pensé que se refería a alguna separación sentimental y por lo tanto había sabido interpretar mi estado de ánimo, aunque fuera fingido y en ninguna manera real, pero me equivocaba. Como buen doctor se refería únicamente a eso, mi corazón no estaba en su sitio. No era una malformación genética ni una anomalía física. Simplemente estaba en otra parte y no sabían en dónde. Me habían robado el corazón.

La segunda vez que volví a pasar revisión fueron mis pulmones los que estaban en búsqueda y captura. El médico no daba crédito a lo que estaba presenciando. Primero el corazón y ahora los pulmones. “Deberías estar muerto” no hacía más que repetirlo, tanto que pensé que no era de su agrado, incluso opté por contener la respiración. Sin embargo, no le caía mal, todo lo contrario, y por lo que a mi respectaba, me encontraba mejor que nunca. Respiré aliviado.

La tercera vez fue el estómago. En esta ocasión hasta yo mismo me sorprendí. Acababa de comer un buen filete de carne en su punto y no había echado nada en falta, quizás un poco de ensalada, pero nunca fui muy amigo del verde. En cada revisión el número de médicos a mi alrededor aumentaba al igual que las expresiones de incredulidad. No era un trago de buen gusto. No sabía que tanta gente pudiera dudar al unísono, ni que me dieran por muerto sin lugar a dudas. Me comí mis palabras.

La cuarta vez dudé antes de ir. Perder tantos órganos empezaba a ser molesto, además de procurarme una desmedida popularidad que no deseaba. La cara más vista del momento. Pero lo hice y por ello perdí mi cerebro. Me convertí en el primer descerebrado que reálmente vivía sin cerebro. Creo que me envidiaban. Podría alquilar el espacio libre en mi cabeza como John Malkovitz, fue lo primero que pensé. ¿Pensar?. Si ya no tenía con que hacerlo. Me relajé y usé la cabeza.

La quinta vez me quedé en casa, la rima me asustaba un poco y puestos a descubrir qué o qué no me faltaba prefería hacerlo cómodamene en mi sofá viendo una película, una romántica en la que se respirase el amor y la mente se alimentase de él. Vi un partido de fútbol. Los médicos al ver que no acudía a mi cita me dieron por muerto y hasta creo que sintieron cierto alivio. Muerto el perro... bye bye objetos perdidos. Esa misma noche vi en televisión la noticia de mi muerte. Me dieron pena.

Fui hasta la mesita de noche y saqué de ella mi corazón, mis pulmones, mi estómago y mi cerebro. Ya seguiríamos jugando en otra ocasión.

Como me llames gótico...

... en fin, que la semana pasada me dio por oír estas cosillas un ratito y siete días después (prematuro sí fueran meses) habemus playlist.




Playlist (Spotify): The Sisters Of Mercy - Temple of Love; Depeche Mode - A Question of Time; Gary Numan - Cars; Joy Division - Shadowplay; Siouxsie & The Banshees - The Passenger; The Mission - Butterfly On A Wheel; Bauhaus - Ziggy Stardust; Echo & the Bunnymen - The Killing Moon; The Cure - The Lovecats; The Church - Reptile

miércoles 24 de febrero de 2010

La Carretera (The Road)

Es una película dura, creo que deja poco margen para la discusión, y lo es más sí tú quieres que lo sea, porque a veces podemos manejar el nivel de implicación que estamos dispuestos a adquirir, basta con no iniciar el camino, basta con no querer caminar por la carretera.

Es una buena película, por varios motivos, desde que siendo una adaptación de un libro que despierta pasiones (casi siempre en ambos extremos) convence tanto a unos como a otros -o eso creo-, hasta las actuaciones, en las que sobresale Viggo Mortensen -enorme, mucho-, no en vano lleva el peso de la carretera.

Es a su vez una magnífica banda sonora, porque Nick Cave y Warren Ellis moldean notas y sensaciones por igual, de tal manera que se convierten en un actor más de la película, en su narrador de fondo, en el único ruido que persista en la carretera.

Es desoladora porque deja cabida a la esperanza en momentos en los que la humanidad es una anécdota y la supervivencia -hacia ninguna parte- un sin sentido que te obliga a seguir, a mantener siempre en tu mirada la línea que separa el horizonte de la carretera.



Y a mi, que ni quería dejarme llevar ni pensaba siquiera pisar su asfalto; El sonido, la música, las largas transiciones de cámara con planos inmensos que se contraponían a la soledad, íntima y egoísta, la fotografía de Javier Aguirresarobe, con sus luces y sus sombras que se cuelan en tus retinas sin avisar pasando a ser suyas, el agua presente en toda su suciedad, un padre huyendo del único final que jamás debería plantearse, con el recuerdo de su mujer rindiéndose calado en los huesos, cuyo único alimento es el mismo que a ella le hizo desaparecer, todo eso, me hizo sentir que todos estaremos algún día en la carretera.

martes 23 de febrero de 2010

Supersubmarina

Hace dos o tres semanas como mucho fue la primera vez que oí hablar de este grupo, Supersubmarina (myspace). Me llegó por un comentario a través del mail, twitter o algún blog o red social (que no sea facebook que no lo trabajo ni tuenti que ya soy abuelo en comparación).

No sé qué me llamó la atención primero, sí el nombre, los colores usados en sus webs (portada y demás) o que eran de Baeza (Jaén) como Alis, de ahí que me resulten parecidas las voces -inculto que es uno en cuanto a acentos se trata... y más cosas-, la cuestión es que me puse a oírlos. Me han despertado ciertas expectativas, aunque todavía estoy discutiendo conmigo mismo sí tienden hacia "me gustan, sí, qué pasa" o hacia "ay, no sé, no sé: la gallina" (*).

Hoy (23F) publican su primer disco Electroviral y me lo he encontrado en spotify. ¿Apetece un poco de powerpop/electrónica/mainstream/etc mientras comprobamos su resultado?.



Actúan en la Moby Dick el próximo 4 de marzo, no creo -estoy casi seguro- que pueda escaparme, la combinación mensual de malas fechas laborales y algún que otro compromiso esperado y deseado -léase Adam Green el día anterior-, pero no me importaría verles...

Sea lo que sea, espero que les vaya bien.


(*) ... está ganando me gusta.

Hengki Koentjoro

lunes 22 de febrero de 2010

Depedro Madrid 19/02/10

No era la primera vez que le veía, a Jairo Zavala, ni espero que sea la última que pueda disfrutar de su proyecto Depedro.

Su propuesta me gusta mucho, lo confieso, y por eso me llama la atención como unos músicos que suenan reálmente bien, que tienen una complicidad en el escenario que supera con creces el mínimo aceptable, que conectan con el público y transmiten con su música, cuyas canciones son gotas de calidad y en definitiva, que son muy buenos; no están más valorados y reconocidos ante el gran público, o por lo menos esa percepción me llega, que igual estoy equivocado. No es que me importe mucho, pero me llama la atención. En fin, ¿quién conoce el secreto del "éxito"?, los gustos... y bla bla bla.

Volviendo al concierto, me lo pasé muy bien. En esta ocasión fue en el auditorio Marcelino Camacho, con un aforo similar al de un salón de actos de un colegio y por lo tanto un concierto para poca gente. Bajo el ciclo llamado "Cantando a la luz de la luna" (16ª edición). Creo que no exagero si digo que Depedro hizo disfrutar a todos los que allí estábamos.

Resultan naturales en el escenario. Nos dan bola a los espectadores. Se lo curran. Contrabajo, batería, dos tipos que tocan desde guitarras hasta teclados pasando por trompetas. Tiene una mezcla de estilos que desarrolla muy bien, al igual que en su disco. Tocó algo menos de una hora y podría haber tocado otra más, pero fue suficiente para dejarnos un (muy) buen sabor de boca.



Ahora mismo tengo puesto su disco Depedro y bien merece la pena dejarle sonar un buen rato (spotify). Si aceptáis un consejo (o lo que sea), ir a verle en directo, no creo que os arrepintáis, yo volveré.
Además, su mama le dice Comanche...

viernes 19 de febrero de 2010

Filtrando influencias

Coges un puñao de un lado (de esta playlist de Maldita influencia), un chorrito de otro, añades una pizca del pasado, lo remueves con un poco de cariño (y sentido propio) y te sale una playlist de esta guisa...




Playlist (Spotify): Nick Cave & The Bad Seeds - Are You The One I've Been Waiting For; Joe Henry - The Man I Keep Hid; Cass McCombs - Don't Vote; Lee Hazlewood - Whole Lotta Shakin'Goin'On; Tindersticks - Yesterdays Tomorrows; Cold War Kids - Audience Of One; Calexico - Deep Down; Eels - Gone Man, Kitty Daisy & Lewis - Going Up The Country; Charlie Winston - Kick The Bucket

miércoles 17 de febrero de 2010

Sian Alice Group

Música pegadiza para dejarse llevar.



Se llaman Sian Alice Group. Tienen dos discos y en este último (del 2009) está esta maravilla Close to the Ground. El disco se llama Troubled, Shaken Etc (Spotify) y para quienes pueda interesar (dos que yo me sé) estarán en el Primavera Souuuuund...

Me gusta la propuesta de este banda, más por su música (instrumentos) que por su voz, y en conjunto me convence su unión, no me vuelve loco del todo, pero me interesa más que suficiente. El anterior disco se llama 59.59 (spotify), por citarlo, vaya, y en él está el primer tema que oí de ellos, Way Down to Heaven -diferente al anterior-.

martes 16 de febrero de 2010

Beach House

Sigo pensando que el nombre de este dúo no evoca lo que ellos producen, y la culpa es de las series de televisión, entre otras, pero tampoco es tan importante porque escuchar a Beach house es tener claro desde el primer momento que te vas a encontrar y por extensión sí es o no para ti.

Son sueños lánguidos en los que la dulzura campa a sus anchas entre toda la oscuridad y en los que en otras ocasiones, como con Norway, te embelesan con latidos de corazón a pecho descubierto ante los que tan sólo puedes pedir que no acabe y con esa misma dulzura que contiene llegar al final inevitable. Es uno de esos temas, tan escasos, que haces tuyos y proyectas sobre ellos tus anhelos, tus deseos, tus añoranzas, tus derrotas, tus recuerdos y tu felicidad.
Salvo que no sea para ti, insisto.



No he escuchado mucho a este grupo, en contadas ocasiones, pero en (y volviendo a) Teen Dream (Spotify), su tercer y último disco hasta la fecha (grabado para subpop), me parece apreciar cierto cambio, quizás menos intimista. No lo sé, sea lo que sea, es más sencillo de oír y eso, según el día que tengas, es bueno o malo. A mi, por lo menos, se me ha pasado el disco entero volando y sin ni siquiera plantearme el quitarlo...
me ha gustado.

Eric Wallis

domingo 14 de febrero de 2010

Pasados

El frío despertaba la sensación de soledad y el tiempo no acompañaba. No había conversación que no lo mencionara. Era uno de los inviernos más crudos que se recordaban. Podía ver el vapor de su respiración convertido en humo helado que se perdía nada más salir de sus labios.

La verja medio abierta le invitaba a pasar dentro. Aún conservaba parte de la nieve que había caído la noche anterior. Era el último obstáculo antes de encontrarse con su pasado. Sintió un ligero escalofrío y frotó suavemente sus brazos durante unos segundos. Podría echarle la culpa al tiempo, pero en primavera, o en verano, se sentiría igual. Respiró profundamente, renovando el aire de sus pulmones, y, con ese sencillo gesto, dejó atrás sus temores.

Empujó la puerta de metal algo oxidada y entró dentro. El patio era tal y como lo recordaba. Pequeño, con un árbol en uno de sus extremos, el mismo en el que tantos años se subiera a sus ramas y no pocas veces cayera al suelo, siempre sin males mayores. Los males eran otros.

En medio sobrevivía la mesa circular de piedra rodeada por un asiento iguálmente circular, un anillo a media altura, como sí de un planeta se tratase, que hacía las veces de asiento o de primer peldaño de la escalera hacia el cielo. Todos los días eran idénticos, pero todos necesitaban algo diferente, alguna treta que los convirtiera en el ayer.

En enfrente, no podía ser de otra manera, estaba la casa, con su fachada escondida tras una enorme enredadera que ocultaba su cara, avergonzándose de ella, y apenas dejaba distinguir las tres ventanas del piso superior. Se acercó hasta la puerta, dos metros de madera salpicados de pequeños ribetes dorados y con una mano que hacía las veces de llamador. Su sonido aún le seguía despertando las noches en las que dormía sola y la habitación la engullía hasta hacerla sentir indefensa,vulnerable, prescindible.

En menos de un minuto abrieron la puerta y tras ella apareció una anciana mujer de tez ajada y arrugas acentuadas, demasiado para su edad, para cualquier edad. La reconoció al instante. Ella era el motivo por el que había vuelto tantos años después. El pasado no la dejaba dormir, era un espina que se había clavado en sus sueños, en su orgullo y la perseguía desde entonces.

Pero ahora había comenzado una nueva vida, la enésima, e iba a ser la definitiva. No iba a permitir que su historia se repitiese, sus miedos no la vencerían esta vez. Él la quería y ella a él. Miró a los ojos de la mujer. Supo que la había reconocido. La memoria y su capacidad de recuerdo le sorprendían. ¿Cuántas personas pasaron por sus manos?, ¿mil?, ¿millones?. Daba igual, sólo importaba ella y por fin se atrevería, saldaría su cuenta... y lo estaba haciendo sola.

- Sobreviví, hija de puta.

sábado 13 de febrero de 2010

Massive Attack

Sobre Massive Attack tengo varias cosas muy claras.

Son uno de los grandes culpables de que el sonido de Bristol, trip hop y demás, fuera y sea lo que es, es más, la música en general. Por lo menos para mi son imprescindibles.

Su disco anterior 100th windows, le pese a quien le pese, es un trabajo menor con el que muchos les perdimos la pista.

Y, sobre todo, tengo muy claro que con este nuevo trabajo, Heligoland (spotify), no sólo nos van a recuperar a todos los descarriados y hacernos tener ganas de su música, sino que van a añadir a sus filas quien se deje seducir.

Porque Heligoland es un pedazo de disco, es tremendo, demoledor a base de detalles y buenas canciones, para degustar a solas o en compañía, con luz o en la oscuridad, para relajarse o empezar a cargarse las pilas. Te conquista con cada nueva escucha.



Entre las colaboraciones están estos nombres (sacado de la Wikipedia -EN-):
Tunde Adebimpe of TV On The Radio,
Damon Albarn of Blur and Gorillaz,
Hope Sandoval of Mazzy Star and The Warm Inventions,
Guy Garvey of Elbow,
Martina Topley-Bird,
Guitar playing by Adrian Utley of Portishead,
keys from Portishead collaborator John Baggott,
keys and synth bass from Damon Albarn,
bass by Neil Davidge
bass by Billy Fuller of Beak.

La canción elegida es Paradise Circus cantada por Hope Sandoval. En el mismo álbum aparece como extra una remezcla hecha por Gui Boratto (de quien no tenía el placer) que me tiene loco...


Que barbaridad!!!!

Joss Stone Madrid 12/02/10

Desde la primera vez que oí su voz me quedé enganchado a ella, amor a primera escucha lo llaman, no fue necesario ni saber lo guapa que era. Tenía muchas ganas de oírla en directo y por fin lo hice anoche y, por supuesto, fue lo que espera que tenía que ser. No me defraudó.

Joss Stone tiene una voz que es su mejor arma, pero no la única. Tiene talento, sea lo que sea eso. Se mueve con muchísima soltura sobre el escenario, muy natural, es más, lo domina y lo maneja como le da la gana. Es verdad que todos los que estábamos allí somos seguidores suyos y ya salimos entregados, pero ella es la jefa. Desde pasarse casi todo el concierto con una taza de café cerca -chicos, esta es mi casa, pasar y poneros cómodos- hasta hablar con el público (y su banda), gastar bromas, sonreír muchísimo y disfrutar, porque la da impresión de que se lo pasó en grande.

Hizo una cosa que no se suele ver en un concierto, o eso creo, y es que durante unos cinco segundos se hizo el silencio (ella estaba decidiendo el tracklist, con su taza, mirando al suelo) y no pasó nada, fue natural. ¡Silencio!. Es quien manda.

Acabo con un bis de una sólo canción -ejem ejem y después dejarnos insistir un poquito más de lo necesario-. Arrojando flores (¿rosas -sin espinas-?) al público. Muy tierna y mona ella.

A riesgo de ser repetitivo, que no me importa, no es que cante muy bien, es que además se mueve bien, introduce el ritmo en la canción con un par de movimientos de hombros y cadera.
Que me la pido pa'reyes!!!.

Reconozco que a mi me gusta su voz en exceso, paso de objetividades utópicas, y me podía haber cantado lo que quisiera (-modo broma local- incluso despertarme o lo que surja).

El concierto lo publicitaban como la presentación de su último álbum Colour Me Free. Más bien fue un repaso a toda su discografía (I fell in Love with a Boy incluida, versión de los Withe Stripes).

La banda, como es habitual en estos conciertos, suena bien y están a su servicio. Cantó cerca de una hora y media que se pasó volando, no se hizo nada larga, más bien lo contrario. El concierto tuvo un corte más relajado, soul en su mayoría.

Quizás la única pega es el precio de la entrada en relación al espectáculo entendido como todo lo que rodea a la artista y comparado con otros artistas. Tal vez por eso el aforo de la sala Heineken estaba a la mitad, pero también gracias a eso pudimos estar a unos tres metros del escenario sin apreturas.

¡Ah!, y para seguir con tradiciones desagradables, siguen echándote de las salas madrileñas nada más terminar un espectáculo, que estamos en crisis y hay que hacer caja de nuevo en la misma noche. Así que, por favor señores, vayan abandonando el local, que ya llegan euros nuevos. Un poquito de piedad, que afuera estábamos a -1ºC.

Ella canta como para morirse de gusto. Es una princesa de tan sólo veintitrés años con cuatro discos a sus espaldas que valen su peso en oro y unas intervenciones en directo (en solitario o con otros artistas) que son una gozada, a mi me gusta en directo. Así que os dejo una playlist para el spotify con diez canciones suyas en vivo. Ha sido fácil seleccionarlas porque Spotify tiene sólo unas 15 (playlist en modo vago)... Joss Stone en directo (Spotify).


[Off the post] De buen rollo, tengo una pregunta para sendos dos fotógrafos con cámaras cuyo tamaño... ay, amigos, el tamaño... hace pensar que no eran aficionados. ¿Dónde acaba la parte profesional, el hacer tu trabajo, y empieza la parte en la que uno se excede, llega a molestar, por no decir dar el coñazo?. Porque al principio del concierto, durante unos tres temas y puede que alguno más, sólo os faltó metérsela (la cámara) hasta el tuétano, no sé, pero verla cantar con la cámara a un metro escaso tan insisténtemente no es plato de buen gusto para un espectador ni viene en las condiciones de la entrada... pero en fin, cada cual tendrá que ganarse su pan. [/Off the post]


Pd. Nos los pasamos bien, un placer ponerle rostro, charlar y tomarse unas cervezas (o vodka) con msvm, thks. :D

viernes 12 de febrero de 2010

Kitsuné

He elegido diez temas de los Kitsuné Maison disponibles en Spotify. El catálogo de artistas de este sello es impresionante (dicho como una o tres palabras, a elegir) y no he elegido la artillería pesada al completo...




Playlist (Spotify): Two Door Cinema Club - Something Good Can Work; French Horn Rebellion - Up All Night; The Golden Filter - Favourite Things; Azzido Da Bass (feat Johnny Blake) - Lonele By Your Side; Pin Me Down - Cryptic; AutoKratz - Stay The Same; Wolfmother - Woman (MSTRKRFT Remix); The Men - Make It Reverse; Cazals - To Cut A Long Story Short (Vicarious Bliss Mellotron Mix); Chew Lips - Salt Air (Alex Kapranos Remix)

jueves 11 de febrero de 2010

Treinta y tres

Durante veinticuatro minutos de reloj nadie se acercó a la mesa. No aparte mis ojos de ella. Alguien, no recuerdo quién, se había ausentado y dejado sobre ella un paquete de cigarrillos casi vacío, un café del que sólo quedaban los posos y un portátil encendido. ¿Quién deja su ordenador olvidado en la mesa de un bar?.

Veintiséis minutos y no puede esperar más, me acerqué, sin dejar de mirar a todos lados, disimulando como pude, sin éxito alguno, creyéndome natural en un almacén de plásticos olvidados. No recuerdo cuál era mi intención original, sí recogerlo y acercarlo al camarero o únicamente saciar mi curiosidad, o vete tú a saber, pero ojeé su contenido.

El navegador estaba abierto en la página de correo y un email solitario aguardaba a ser leído en la bandeja de entrada. La curiosidad fue mortal de necesidad y tuve que leerlo.
“Te lo dije el primer día que me quedé sola: La soledad no mata, resta vida.

¿Qué quieres tú?”.
Por un instante olvidé en donde me encontraba y me quedé atrapado en esas escuetas líneas tan repletas de contenido, de sentido para mi. Volví a pensar en Elena, hacía muchos meses que no visitaba mis recuerdos, ya no me son útiles, no los necesito. La última vez que la vi me dijo las mismas palabras. Nos tropezamos en una calle, sin buscarnos, sin que ninguno de los dos tuviera que estar allí. En verdad nos tropezamos, porque fue un encontronazo, un choque de dos trenes de mercancías descarrilando. Fui cobarde y guardé silencio.

Sin saber por qué, contesté al mail. Pensaba en Elena y quise decirle todo aquello que no le dije en su momento, como sí liberar mi carga con esta anónima robada pudiera cambiar mi pasado y convertir la última imagen que retuve de ella, una mujer casi apagada, en aquella que un día me enamoró. Una fotografía de cuerpo entero con el papel desgastado por el uso y las esquinas despegadas de tanto buscar los destellos de brillo ya consumido.
“Quiero, siempre quise”.
Nada más enviar el mensaje, un hombre de mi misma edad, me llamó la atención educádamente. Me disculpé. Había dejado su ordenador a solas treinta minutos, ¡media hora!, y aparecía justo en este momento. Volví a mi mesa sin que hubiera altercado alguno.

Mientras él comprobaba su ordenador, no dejé de pensar en Elena y en el mensaje que nunca recibiría. ¿Qué habría sido de ella?. Tres años sin tener noticias suyas es mucho tiempo, tanto como para cambiar o incluso como para recibir un correo con remite equivocado.


El hombre sonrió, recogió sus cosas y se acercó hasta a mi.

- Nunca quise... ahora sí. Gracias.

No contesté. Él tampoco dijo nada. No era necesario. Esperó unos segundos y se marchó del café-bar.


Ahora sí, sus palabras me hicieron pensar. ¿Y si tenía razón?. Respiré profúndamente y cogí mi móvil. Marqué su número, todavía lo guardaba, era lo único que aún me unía a ella.

-Hola, ¿Elena?, soy yo.

Tardaron en contestar unos segundos, demasiados para mi, tantos que estuve a punto de arrepentirme y colgar, pero necesitaba saber. Media hora de mi vida había sido suficiente para generarme esta necesidad vital. Quería ver a Elena, tocarla, olerla, sentirla junto a mi.

- Eh... mira, no sé cómo decírtelo... Elena se suicidó anoche.

Miré el reloj, treinta y tres. Su edad.

miércoles 10 de febrero de 2010

Pantha Du Prince

¿Puede una música servir para muchos instantes? ¿y variar las impresiones que deja dependiendo del volumen a la que la escuches? porque esa sensación me transmiten la música de Pantha Du Prince, además de que me tienen loco con su electrónica de ritmo suaves, algo progresivos, bastante envolventes, fascinantes a más no poder y complicádamente sencillos... Y ya paro, que cargo el modo exageraciones y me pierdo del todo.

Publican nuevo disco, Black Noise (Spotify) y graban para Rough Trade Records, sello que tiene entre sus filas a personajes que quitan el hipo de lo buenos que son.


The Splendour


(La fotografía es la portada del disco, no es que me haya dado un acceso de locura pictórica)


Recomendación de Piztula, gracias!!!!.

martes 9 de febrero de 2010

Dmitry Chapala

El frío modifica la trayectoria de los peces

Me he leído este libro de Pierre Szalowski, El frío modifica la trayectoria de los peces (Ed Debols!llo).

Me ha gustado, es perfecto para leer en un trayecto de tren de media distancia, entretenimiento sin más, ni demasiado profundo como para caer encerrado en su densidad ni demasiado liviano como para resbalar sobre sus hojas.

Se lee con mucha facilidad y rapidez, una lectura fluida. Está escrito de una manera muy amena (y hasta cariñosa), con un tratamiento amable y optimista de los personajes y sus situaciones. Quizás demasiado, pero hay radica parte de su gracia. De vez en cuando se agradece la superficialidad (el no profundizar).
Es un cuento, una fábula.

Lo he leído sin expectativas, sin exigencias y sin conocimiento alguno sobre él, y sin ser un libro que te cambie la vida, ni que te marque, ni que pase a los anales de la literatura, ha conseguido lo que no hacen muchos... no molestarme con su lectura, es más, hasta disfrutarla.

¿La sinopsis?. ¡Ouch!, me la he dejado olvidada en el vagón del tren.


El libro me lo han enviado desde Random House Mondadori (Debolsillo) porque como ellos mismo dicen: “Queremos acercarnos a nuestros lectores para conoceros mejor y conocer vuestra opinión sobre libros que publicamos y esta nos parece una muy buena forma de hacerlo”. Menciono este dato para aclarar dos cosas, una, que me lo han mandado sin yo pedirlo y sin pedirme nada a cambio, y, dos, para poder decir: Gracias!!!!.

lunes 8 de febrero de 2010

Arctic Monkeys Madrid 05/02/2010

El viernes pasado estuvimos viendo a los Arctic Monkeys en el Palacio de Vista Alegre. Bien, gracias.

Como tengo poco tiempo y menos ganas aún, esto dijeron del concierto las gentes que tenía a mi alrededor:
  • El batería se sale.
  • Sí con veinte añitos ya hacen esto...
  • Son la hostia.
  • Mejor en sala pequeña.
  • 4 litros más...

Vista alegre estaba casi hasta la bandera y a mi me quedaron dos preguntas: ¿por qué la peña salta (y se flipa) a mucha más velocidad de la que marca el ritmo de la canción? y ¿por qué estamos tan entregados y respondemos con muchísimo más de lo que recibimos?.

En fin, el concierto suena bien, los niños son muy buenos, la vida es bella y a mi no me terminan de convencer del todo, pero tengo curiosidad por saber qué más pueden llegar a hacer.


Pd. En spotify hice una pequeña playlist de diez temas, en los que muy a mi pesar casi no pude incluir temazos del primer disco (no está disponible) y tuve que rellenar con otros, porque a mi el resto de su discografía no me da tanto de sí, cuestión de gusto o de su ausencia. Ser buenos.

sábado 6 de febrero de 2010

(Before) The Road

Hace unos días en el mundo (el periódico, no el mundo propiamente dicho) y con motivo del estreno de la película The Road hicieron un concurso en el que había que escribir un microrrelato de 1000 caracteres sobre como se suponía que habíamos llegado e este presente (el de la película, no el nuestro evidentemente, que es culpa de las redes sociales que las visten como vikingas). Al margen de que no me leí las normas y escribí en un ratillo casi 1000 palabras -ejem- que luego tuve que dejar en menos de 1000 caracteres (como carnicero no tengo precio) y dado que estamos a sábado y el concurso finalizaba el jueves, supongo que me han declarado spam. Y como no hay mal que por mal no venga... ea.

Las personas comenzamos a morir a deshora. Moríamos, moríamos y seguíamos muriendo. Hasta que dejó de suceder. Quedamos pocos y sólo restó sobrevivir.

Hace semanas que no me cruzo con nadie. Mis provisiones escasean y mis ropas son jirones, apestan a ceniza de sarmiento. Recorro esta maldita carretera, obra de un demente que sueña con otros mundos y naufraga en esta realidad. La última persona que me preguntó ¿cómo hemos llegado a vivir así? está muerta. Yo la maté. Mi acto fue su respuesta.


Nuestro mundo está saturado de ruidos, pero echo de menos las risas, los llantos, los susurros. Aquel hombre silbaba. Su voz me hizo recuperar algo añorado y me castigó a su incertidumbre. Instinto. Supervivencia. Asesinato.

Voy a dormir, sin descanso, sin sábanas recién lavadas, sin la persona que amo. No es dormir, no. Cerraré los ojos y mi cuerpo hará lo que pueda. Respondí a aquel hombre. No sé que sucedió. Supongo que empezó como todo, dos hombres enfrentados por una mujer. No mereció la pena.

viernes 5 de febrero de 2010

A medio ritmo

Ese corte tiene esta playlist. Canciones que no molestan y en general, por separado o puede que en su unión, reside buen rollito. La lista la arrejunto con Spotify, aquí las adapto según .... promoción válida hasta fin de existencias.




Playlist (Spotify): Tindersticks - Harmony Around My Table; Vampire Weekend - White Sky (1); Arctic Monkeys - Potion Approaching (2); Yeasayer - Ambling Alp; The Axteroid Galaxy Tour - Around The Bend; Delphic - Doubt; La Roux - In For The Kill; Bat For Lashes - Sleep Alone; Beach House - Norway; Lusine - Two Dots


(1) En Spotify: Vampire Weekend - Run
(2) En Spotify: Lawrence Arabia - Apple Pie Bed

miércoles 3 de febrero de 2010

El Guardián de los Tres Brazos

Su tronco seco y horadado coronaba el final de la calle. Le llamábamos El Guardián de los Tres Brazos por los tres muñones que algún día fueron sus ramas, pero que hoy en día no eran más que eso, un recuerdo de sus amputaciones. Nuestros padres nos contaban historias sobre lo que allí les sucedía a los niños que eran malos y se perdían más allá del final de la calle. Historias espeluznantes para asustarnos y así conseguir que no nos alejáramos de nuestras casas.

Sin embargo cuanto más terroríficas eran esas historias, más nos atraían y se nos antojaban aventuras para valientes, en las que los niños sorteaban todo tipo de desafíos y peligros, ya fueran reales o imaginarios. Retos que nuestra inocencia e ingenuidad no podían ignorar. Aunque a mi, como a todos los demás, me asustaban de verdad, pero como no quería ser el llorica del grupo, nunca lo confesaba, como todos los demás.

Una noche en la que la pandilla todavía estábamos jugando en el jardín, apurando los últimos minutos antes del toque de queda, decidimos ir a explorar al Guardián. Nada más oír pronunciar su nombre se me hizo un nudo en el estómago, incluso sentí como mis piernas comenzaban a temblar, mi boca se resecaba y mi corazón parecía el de un anciano asustadizo y temeroso del final de su vida. Nadie dijo nada. ¿Quién iba ser el primero en negarse y convertirse el objeto de todas las mofas?. Ninguno queríamos ir y ninguno lo dijimos.

Sumidos en el silencio y la omisión de nuestros actos nos acercamos hasta el Guardián. En los apenas quinientos metros que recorrimos fuimos perdiendo nuestro valor inicial y nuestras voces se fueron apagando hasta formar una nota más de la misma sinfonía que nos había conducido hasta él. Creo, estoy seguro, que nos miraba, sabía que estábamos allí y quienes éramos. Sentí miedo, mucho miedo. Micky, él había sido el culpable de que estuviéramos aquí, fue a quien con nuestras miradas obligamos a acercarse al tronco y explorar su interior, donde cabían sin apreturas uno y hasta puede que dos de nosotros.

Micky ya no estaba tan seguro de sí mismo, pero ya no podía echarse atrás. Los niños podemos llegar a ser muy crueles. Recuerdo verle caminar hacia el Guardián léntamente, como sólo he visto caminar años después a los condenados que recorren su última milla. Recuerdo como le temblaba todo el cuerpo y sus fuerzas flaqueaban hasta casi desfallecer, como al resto de nosotros, y como nos miró antes de entrar en el árbol bajo los tres brazos. Todavía llevo clavada su mirada en mi cabeza, me ha perseguido el resto de mi vida.

Nada más desaparecer de nuestros ojos oímos una gran explosión. Un sonido similar a un choque siniestrado, un edificio desplomándose o la apertura del infierno mismo, no supimos reconocerlo. Fue un estruendo que nos disolvió a todos en una frenética huida hacia nuestras casas. Corrimos, todos, sin excepción. Esa noche no dormí.

Dos días después nos volvimos a juntar, lejos del Guardián, en dónde no podía alcanzarnos. La tristeza y el mismo miedo de la noche anterior se reflejaba en nuestras caras. No queríamos hablar de lo sucedido y nunca lo hicimos... porque desde esa noche no volvimos a ver a Micky jamás.

Lusine

No sé qué me llamó más la atención, sí la portada o el nombre, pero no tiene importancia, porque gracias a la curiosidad -siempre malsana- decidí escuchar a este artista, Lusine.

Bajo ese pseudónimo se esconde Jeff McIlwain (página en el sello Ghostly international para el que graba). Debe llevar uno diez años creando música -electrónica-, le he descubierto con su último álbum A Certain Distance (spotify).

Gravity *


¿Una cierta distancia? que me diga cuál es porque su música te envuelve y te transporta a más de un estado, casi siempre relajado, sensorial, detallista y con la mirada puesta en el próximo segundo.

Viendo la portada del disco, no se me ocurre mejor forma de expresar su música que con esa misma imagen y las sensaciones que te trasmite, es una de las mejores simbiosis que he visto entre música e imagen.

Sólo queda elegir bien el momento para sumergirse en sus sonidos.


* He escogido Gravity porque fue la primera canción que escuché suya, pero bien pudiera haberme decantado por Operation Cost o Two Dots.

martes 2 de febrero de 2010

Ainara LeGardon

Llevo una semana escuchando la música de esta mujer,

La había perdido la pista del todo, es más, no sabía ni quien era hasta que me dijeron -play atention amigo Trasgu- que era la cantante de un grupo de los '90. ¡Wait a minute!. Buscando cuál, resultó ser Onion (sick of you), grupo oriundo de Salamanca, en donde muchos estudiamos en esos días (la conexión es fácil de descubrir), y mi curiosidad se disparó.

Ainara tiene publicados tres cds, el último se llama Forgive me if i don’t come home to sleep tonight y lo ha publicado en su propio sello Winslow lab -apostando por su trabajo-. No está valorada todo lo que se merece. Su música no parece destinada a todo tipo de público y sensibilidades, pero independientemente de ello, ¿quién conoce los ingredientes del éxito?, mi segundo de atención ya lo tiene, incluso dos o tres o...



La canción anterior es I saw the light on y no pertenece a su último trabajo, sino la primero (In the mirror). La he elegido porque estoy enganchado a este álbum. A veces comenzar por el principio no está mal. Tengo tiempo para llegar a lo más novedoso, que por cierto suena bastante más íntimo o por lo menos más relajado, que toda su música ya es de por sí íntima y personal.

Pd. Y sí, canta bonito y me he comprado los tres cds.

Steve Richard

Invisible

Curiosa palabra que se escribe igual tanto en castellano como en inglés y que, por lo que a mi respecta, lo mismo me hubiera dado leerlo como que no, pero con la excepción de que ya no hablo de la palabra, sino del libro.

He leído (brévemente) que Paul Auster tiene todos los elementos para convertirse en un maestro, en un gurú, un fetiche, un ídolo de minorías mayoritarias, quien siente las bases de la literatura moderna, etc, etc, etc. Su último libro (Invisible) es considerado todo lo anterior y a mi, pues como que no. Me ha dejado a medio hacer.


Su anterior libro (Un hombre en la Oscuridad) me enganchó por la historia y por el estilo (era joven, fue la primera vez, experimentaba,... , necesitaba el dinero), pero en esta ocasión no me convence la historia, no me parece tan polémica como aspira a ser, ni tampoco termina de tender a nada en concreto, ni a duelos morales, ni a novela de intriga, ni a misterio, ni a dolor emocional, una serie de ríos que no encuentran mar en el que desembocar. Me da la impresión de que son elementos de actualidad metidos en una coctelera, pero no porque combinen bien, sino porque son éxito seguro.

El estilo... y el estilo es la leche, porque el nene escribe muy bien, las cosas como son, pero esta vez me ha dejado un poco fuera, siguiendo la tónica general. Tal vez sea porque me he leído el libro un tanto cansado y sin dormir, pero aún así, por ejemplo, en el cambio de primera persona a tercera en la narración no me convenció.

En fin, le sobran 80 páginas, con 200 hubiera tenido más que suficiente. Voy a guardar el libro un par de años y si vivo para entonces me lo vuelvo a leer. Sí tuviera que calificar esta novela sería: es uno de esos "psss ...no está mal".

Todo lo que he dicho lo podría haber resumido en un twitter:
Paul Auster. Invisible. Pues mira tú que bien.


(Actualización) ...el libro va directo al cajón del olvido.
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