sábado 30 de enero de 2010

Anika Sade

Los he descubierto hace apenas dos días y no tiene mérito alguno hacerse eco de su música, es tan sencillo como apostar por un caballo ganador. Se llaman Anika Sade y la anterior frase sólo pretende servir para decir que me parecen tremendos (aka suenan de la hostia).

Name That Face

En El Mundo de Tulsa tienen su disco, Last Night Was Automatic, disponible para descarga gratuita -al parecer cedido por ellos mismos-.

Voy a tomar unas canciones más prestadas de su myspace...



A poca bola que se le de a este grupo, creo que pueden hacer cosas muy pero que muy interesantes, para degustar por la noche preferentemente. Ahora tocaría hacer referencia a influencias y estilos, pero por no abusar del copy & paste...


... me gusta la portada.

DS13

La quinta unidad de la tercera legión de la flota interestelar nunca fue un plato de buen gusto. Eran los primeros en ser enviados a cualquier punto caliente, como les gustaba denominarlos a los mandos superiores, detrás de sus cómodas mesas y sus enormes despachos. Cuarenta siglos de evolución y nada había cambiado, los poderosos eran más poderosos y el pueblo, menos pueblo. Eligió este destino porque necesitaba sentir el peligro. Su madre solía decir que no había tenido un hijo, sino un candidato a morir joven. Recordó sus palabras y sonrió, su madre no solía acertar. Su código genético no era compatible con la enzima PT23, propia del subgrupo cognisciente. Ellos eran DS13, patrón destinado a operaciones especiales, o como ellos mismos decían, Ángeles de la Muerte.

¿Elegir?. Todos nacían predestinados, la especialización supuso un paso más en la evolución humana. A partir de aquellos días nadie volvió a ser quien era. El séptimo advenimiento supuso el principio del fin. El control de natalidad era inevitable y supeditado al tipo de licencia que tuvieras. La fertilidad no era un capricho incontrolado. Su planificación establecía licencia 3 para el vigésimo noveno periodo de vida. Contaba con veinte tres periodos ya vividos, en seis más podría tener descendencia, sino moría antes, con una hembra de clase MP11, sanidad. Todos seguían un plan maestro.

Conectó su mente al sistema central y tomó los mandos del haz de media distancia, una batería de cañones protónicos situados en estribor. El planeta X1358 del sistema BH1934 debía dejar de ser hostil y sumirse a los planes del estado mayor, fueran los que fueran. No preguntar, obedecer. Este pueblo, considerado disidente por La Confederación, había autodeclarado su independencia, y tres horas más tarde estábamos desembarcando en sus tierras. El germen debe ser erradicado de raíz. Las órdenes eran claras, sin supervivientes, pero las estimaciones habían fallado. ¿Cómo?. Les superaban en número. Las probabilidades de sobrevivir eran ínfimas. Hoy sería un buen día para probar sí su madre se equivocaba o no.

El protocolo de seguridad de comunicaciones funcionaba correctamente, la línea era segura. Chequeó el resto de sistemas, una rutina previa que en más de una ocasión le había salvado el pellejo. Calibró las armas y apuntó. Lo hizo inconscientemente, no era necesario seleccionar el blanco, el fuego a discreción era la única opción, estaban rodeados. Apenas quinientos metros les separaban, en menos de cinco minutos llegarían a su posición. La lucha cuerpo a cuerpo era inevitable, pero podía mermarles antes, aunque dudará sí así cambiaría el desenlace final. Eran demasiados. Insertó los códigos de seguridad y armamento y se dispuso a abrir fuego. Le gustaba su trabajo, ¡maldito gen DS13!, estaba disfrutando.

La primera descarga eliminó a sesenta o puede que algunos más, pero no repitió disparo. Habían detenido su ataque durante unos segundos e inclinado sus cabezas. Estaban despidiendo a sus muertos en medio de la batalla con un gesto de respeto. Segundos después volvieron a reanudar su ataque. ¿Estaba loco?, la clemencia es un lujo no permitido, te conduce a la extinción. Sus reflejos habían sido entrenados y reaccionó sin más. Una segunda ola de muerte se ciñó sobre su enemigo y de nuevo volvieron a honrar a sus caídos. ¿Qué pueblo era este?, ¡insensatos!. Había perdido la concentración por un segundo, su mente había discurrido por una senda no establecida. Fue rápido, volvió a disparar. Un instante más y el sistema habría detectado su duda.

Los pensamientos paralelos no estaban permitidos, el castigo era La Reeducación. Un proceso en el que tu cerebro era re-programado, re-calibrado y re-ajustado para formar parte de la colmena, siguiendo el patrón establecido. Tus recuerdos, tus vivencias, tus ideas permanecían contigo, nada cambiaba, se corregían los defectos y eras el mismo. Conocía a varios compañeros que habían pasado por dicho proceso, pero él no los veía iguales. No sabía explicarlo, algo cambiaba. No todos lo notaban, pero él nunca hablaba de ello ni siquiera lo pensaba. Quien sí lo hacía y lo manifestaba, era conducido a “Reeducación”. Conocía las leyes que regían su mundo. Su mente estaba entrenada y nadie podía saberlo. Poseía un extremo control mental que le ayudaba a evitar problemas no deseados.

Por tercera vez, volvieron a detener su ataque y a inclinar sus cabezas, para unos segundos después, de nuevo, reanudar su lucha. Se conmovió. ¿Qué le estaba sucediendo?. Las emociones no eran toleradas, no existían, pero quiso llorar. Volvió a pensar en las palabras de su madre, Nacido para morir joven. Ciértamente hoy iba a ser un buen día para probarlas. Se desconectó del sistema, para lo que iba a hacer necesitaba estar aislado y sin restricciones. La locura de unos es la libertad de otros.
Arremetió contra sus ex-compañeros...

viernes 29 de enero de 2010

De películas...

Ahora sí, tercera y última playlist -y nada en borradores, que gusto, oiga-, además era la de hoy... aunque para muchos un viernes por la mañana no suele ser el mejor momento para este estilo.

¿Qué película saldría de estos diez momentos nacidos del cine?.




Playlist (Spotify): Max Ritcher - The Haunted of Ocean 1 (Vals con Basir); Gabriel Yared / Stéphane Moucha - Das Leben der Anderen (La Vida de los Otros); Philip Glass - The Hours (Las Horas); Danny Elfman - The Piano Duet (La Novia Cadáver); Ennio Morricone - The Legend of the Pianist of the Ocean (La Leyenda del Pianista en el Océano)(1); Shigeru Umebayashi - Yumeji's Theme (Deseando Amar)(2); Clint Mansell - Death Is The Road To Awe (La Fuente de la Vida); Alberto Iglesias - Tessa's Death (El Jardinero Fiel); Yann Tiersen - Tabarly (Tabarly); Thomas Newman - Dead Already (American Beauty)


La playlist está hecha para Spotify, es la principal,
pero debido a las ausencias/diferencias la he "adaptado" a Grooveshark (en el blog).

(1) En Spotify: Pascal Gaigne - Azuloscurocasinegro (Azuloscurocasinegro)
(2) En Spotify: Marco Beltrami - In The Electric Mist (In The Electric Mist)

PlayChicago

Hoy estamos de oferta, es decir, soltando lastre, y como hace unos días el viento casi me tira la hipoteca encima, con euribor incluido, playlist de 10 bandas relacionadas con Chicago (y ausencias intencionadas)...




Playlist (Spotify): Herbie Hancock - Watermelon Man; Common - The Light; Lupe Fiasco (feat. Jill Scott) - Daydreamin'; Kanye West - Stronger; Urge Overkill - Dropout; Andrew Bird - Oh No; Wilco - Spiders; Veruca Salt - Volcano Girls; Rise Against - Prayer of the Refugee; Ok Go - Invincible

PlayJM

Ojeando el portfolio de Jaime Martinez (muy bueno, por cierto) he visto que tiene una sección llamada Music... y tampoco hace falta ser un Sherlock Holmes del siglo XXI para saber de que trata la playlist de hoy.




Playlist (Spotify): Sonic Youth - Sugar Kane; Dandi Wind - Ballon Factory; Lucky Dragons - Leaf Shells; Crystal Castles - Crimewave; Sian Alice Group - Way Down To Heaven; Au Revoir Simone - All or Nothing; Atlas Sound - Walkabout; Be Your Own Pet - Becky; Evangelicals - Skeleton Man; Ladytron - International Dateline

jueves 28 de enero de 2010

El frío

El frío. Siempre es el frío quien me despierta en mitad de la noche. En esas noches en las que no sueño ni tengo pesadillas, en esas noches en las que el mañana no tiene cabida y la soledad quiere deshacer tu lado de la cama. Noto como mis ojos se mueven intranquilos dentro de sus párpados, son suyos, no míos, y no puedo evitar mover el cuello para ahogarlos contra la almohada. El frío llega a mi piel.

Me incorporo y me siento en el borde de la cama con la cabeza entre las manos y los pies tocando el suelo. La temperatura es agradable, idónea para dormir, pero sigo sintiendo ese frío, el frío. Busco la camiseta que deje sobre la mesilla y me la pongo con la esperanza de calmar mis sensaciones. Termino de despertarme, me he desvelado. Camino hasta el baño, tal vez el frío respete su intimidad.

Siempre nieva en los regresos, nunca en los encuentros. Me obsesiona este pensamiento. Cómo duele la pureza de un adiós, la desesperación de un final no deseado ante la belleza que experimenta un futuro por descubrir. Retengo agua con mis manos y mojo mi cara. La lanzo brúscamente para que su efecto sea mayor y no sólo empato mi rostro, sino el resto del lavabo. Las gotas se esparcen libremente y las que no lo hacen, gotean desde mi cara en dirección al resto de mi cuerpo. No suelo mirarme en los espejos. La imagen que me devuelve es tan distinta de la realidad que me he creado. Me siento vacío, un perdedor que no ha jugado su partido. Mi reflejo también desprende frío.

Deambulo a oscuras por la casa, perdido en el desierto glacial, como sí fuera al encuentro de la aurora boreal sin saber que siempre yace a mis espaldas. Ningún ruido me molesta, que tampoco lo haga la luz. El frío. El frío. El frío. Recito su nombre una y otra vez, incesántemente. Las palabras son las lascas que prenden la hoguera de los recuerdos, pero ha llovido sobre estas rocas. ¿Qué busco?.

Estoy en la cocina. Una bebida caliente me sentará bien. Preparo un vaso de leche casi hirviendo, con cacao. Me ayuda, pero no es suficiente, el frío disipa el humo. Permanezco unos minutos más, allí de pies, mirando las sombras que proyecta la taza vacía. Me abstraigo con facilidad. El frío me llama por segunda vez.

Me doy por vencido. Esta noche no voy a descansar. Hacía mucho tiempo que no me sentía de esta manera y no lo echaba de menos. He aprendido a aceptar los minutos como lo que son, sesenta segundos, ni uno más, ni uno menos. Vuelvo a la habitación, un escalofrío me recorre la espalda y mis brazos amagan con empezar a tiritar. No me importa, ha vencido. Me quito la camiseta y la tiro al suelo. Las 4 de la mañana, antes no me gustaba esa hora, antes de sentir frío. ¿Antes?.

Me quedo mirando la cama. El miedo irracional que se clava en tu estómago y te desangra a base de angustia, incomprensión y falsedad, es mi necesidad. Sus palabras fueron “No valoras aquello que no puedes perder”. El frío es mi ángel de la guarda. Se hallaba en el único lugar en donde no busqué.

La noche cambia. Me meto en la cama, no ha notado mi ausencia, me acerco a ella y la abrazo mientras me quedo dormido bajo su calor.

miércoles 27 de enero de 2010

Gil Scott-Heron

Tengo la imperiosa y compulsiva necesidad de postear este vídeo y de hacerlo ahora mismo. Lo he visto en 180º, Gil Scott-Heron (de quien apenas tengo el gusto de conocer) publica disco nuevo después de unos catorce años y este es el adelanto.


Me and the devil

La capacidad de sorprender no tiene que ver con la edad.

lunes 25 de enero de 2010

Charlotte Gainsbourg

Todavía no he escuchado IRM (Spotify) y ya creo que es un pedazo de disco. Un claro ejemplo de doble insensatez, una por opinar anticipádamente y la otra por no haberlo escuchado aún. Casi mejor tendría que haber empezado el post por algo así como Sometimes I loose my mind...


Me gusta la portada.

El nuevo disco de Charlotte Gainsbourg (myspace) lleva el sello de Beck impreso y son palabras mayores, porque este buen señor derrocha arte a raudales, casi todo lo que toca es una auténtica pasada. De la unión de estos dos artistas, sólo se pueden esperar retoños guapos, rubios y con ojos azules.


Trick Pony (Live on Letterman)

Charlotte Gainsbourg, por sí alguien no lo sabe, es hija de Serge Gainsbourg y Jane Birkin, es decir, para quien le guste la música francesa, sin entrar en detalles, es hija de dos monstruos de la chançon française, dos nombres propios con mayúsculas. Lo menciono porque para mi es una prueba de por qué me gusta su música, cada vez que escucho a Charlotte no me acuerdo de quién es hija.

A disfrutar de su disco!!!.

domingo 24 de enero de 2010

Nin

¿Cuántos de los aquí presentes -y que oímos su música desde los spirals- hemos cometido el pecado de no haber visto nunca en directo a Nine Inch Nails?. Eso me suponía, nos falta Discipline...



Llevo unas cuantas pasadas ya a este vídeo y no quiero ver más vídeos suyos en directo porque me va a dar algo (ni con colaboraciones que se salen ni na de na). Este "temazo", Discipline, está en su disco The Slip que se puede descargar gratuítamente de su web con tan sólo poner el mail (y en multitud de formatos y a calidad). ¡Los buenos apuestan por ellos mismos y ganan!.

sábado 23 de enero de 2010

Ludovico Einaudi

Su música es poesía. Nace de las teclas de su piano directa a la piel, la atraviesa y conquista tu interior, lo sacude, lo vacía, lo renueva y lo llena de esperanza. Caminas por el lado amable de las sensaciones, intentas, hermosas, vitales.

Ludovico Einaudi lleva muchos años haciendo vibrar con sus melodías a través de la belleza, como tú quieras definirla. Ahora mismo estoy escuchando su último trabajo, Nightbook (Spotify). El segundo corte, limpio y puro, se llama Lady Labyrinth. El piano sigue sonando a él, es el centro de su universo, pero con una sencilla base rítmica consigue que suena actual. Este músico es muy grande, imprescindible.

viernes 22 de enero de 2010

Massive is coming... meanwhile

Heligoland, Heligoland, Heligoland... Heligoland, pero mientras nos llega oficialmente (extraoficiálmente es un bombazo de disco), estas son unas posibles 10 canciones por las que son tan grandes, y mira que he omitido y me he obligado a incluir las ventanas...




Playlist (Spotify): (Massive Attack) Inertia Creeps; Unfinished Sympathy; Special Cases; Karmakoma; Safe From Harm; Man Next Door; Three; Butterfly Caught; Risingson; Sly

jueves 21 de enero de 2010

Yeasayer

Tengo de fondo Odd Blood el nuevo disco de Yeasayer y la verdad es que es una sorpresa muy agradable, es fácil de escuchar, dentro de la cierta psicodelia que luce, y te deja un buen sabor de boca, con arreglos pop y electrónicos, lo he leído por ahí.


Love me girl

Aunque el disco esconde más ejemplos, ahora mismo me he voy a parar en una grabación anterior que hicieron para la Blogotheque...


... y son de Brooklyn, oiga.

miércoles 20 de enero de 2010

Someone to Watch Over Me

Esta canción es de sobra conocida, de hecho, según la wikipedia (EN) es uno de los standars del jazz (años 20). Un día de estos tengo que juntar dicha lista en spotify, seguro queda genial a poco que acierte con las versiones (y casi sin acertar, que para algo son standars).

Someone to Watch Over Me fue escrita por los Gershwin y ha sido cantada por infinidad de artistas, así que he seleccionado seis (dejando auténticas joyas fueras), ¿elegís una pareja?...


Frank Sinatra



Amy Winehouse



Ella Fitzgerald



Chet Baker



Etta James



Sonny Rollins



Oscar Peterson



Nina Simone



Este post viene a que estaba escuchando a Coeur de Pirate y se ha marcado una versión de este tema en el festival de jazz de Montreal (álbum Nos stars célèbrent le jazz a Montréal en Spotify con varios artistas franco-canadienses celebrando los 30 añitos de dicho festival).

... y, efectívamente, no sé contar.

lunes 18 de enero de 2010

Groove Armada

Por sí alguien no lo sabe, Groove Armada son algo así como dioses en lo suyo, y no me salgáis con que sois ateos porque bien que se os mueven los pies (abrís regalos en reyes y os ponéis ciegos a roscón... ¿qué tal los excesos?).

Estos muchachos ya tienen a punto su nuevo trabajo (Black Light) y después del primer single (Warsaw), tan inquietante como adictivo, y del segundo (I won't Kneel), un aperitivo previo al banquete, nos llega un nuevo videoclip, Paper Romance.

La verdad es que no lo he visto y eso que lo he reproducido unas ocho veces ya, nueve y subiendo (sí, a veces me rayo), sino que lo he escuchado, lo tengo en otra ventana del firefox mientras me pongo al día en internet, tarea avocada al mayor de los fracasos. ¡Botón marcar todos como leídos ven a mi!.

Cada vez me gusta más como suena -seguro engendra unas remezclas increíbles-, directo a la pista de baile.



Para más información de los dimes y diretes, obra y gracia, de este dúo, podéis consultar la wikipedia, por ejemplo, que no siempre miente o lo que quiera que sea que haga. Viva el barroquismo innecesario!.

domingo 17 de enero de 2010

Elliot Smith

¿No os da la sensación de que existe tanta música por descubrir como intereses ocultos en la industria y además a veces la pereza nos ciega?. Tranquilos, la frase no tiene nada que ver con las opciones y sus elecciones, ni con nada conspiranoico, la parte sensacionalista la he añadido sin pensar.
;)

Me refiero exclusivamente al hecho de que a partir de un enlace a un disco te encuentras con un artista del que has oído hablar y para variar no has prestado aún atención.

El enlace pertenece a "Un orgasmo para tus oídos" y el disco en cuestión es New Moon (el enlace lleva a la entrada de dicho blog).

Decides dedicarle unos minutos y cuando te das cuenta que llevas casi media hora disfrutando con su música, sabes que a estas alturas, el despiste no te lo quita nada ni nadie, pero has ganado un nuevo artista que incorporar a tu imaginario musical. Y máxime sí profundizas un poco más y la primera noticia que recoges sobre él es que falleció el 21 de octubre del 2003.

No añado más porque en el enlace anterior ya se encargan de hacerlo. Con todos nosotros, je, Elliot Smith...



Uno menos de la lista de tareas pendientes, y uno que merece la pena. Perfecta banda sonora para un domingo noche en casa resguardado del frío...
y también en Spotify.

Por qué más es menos

Hacía muchos programas (meses) que no veía Redes, en esta ocasión ha sido un capítulo llamado Por qué más es menos.

Me gusta la divulgación científica y sobre todo cuando ponen de manera sencilla nombre a ideas que muchos tenemos en la cabeza, no descubren nada nuevo pero lo señalan y dan forma. No siempre se escala el k2, también hay que subir la colina que lleva al mirador del río.

En el programa de hoy conversan con Barry Schwartz, psicólogo. Por mucho que les pese a quienes desprecian las ciencias sociales, vivimos en sociedad y tan importante es conocer un proceso a nivel científico como saber su comportamiento entre las personas, dicho de manera más mundana, que yo no soy científico, -por ejemplo- importa conocer la sinapsis, la química y sus impulsos, pero también que si no te andas con ojo, la sinapsis del que está en frente te puede romper la cabeza y acabar con tu existencia. Importa, ¿no?. Qué deban o no llamarse ciencias, no lo sé y de hecho es un debate que no me interesa. Cada uno tenemos nuestros defectos y yo denosto con excesiva facilidad ciertas discusiones. Pero volvamos al programa que me despisto y caigo en los vicios malsanos de la red.


La mayor pregunta que se suscita en este programa es ¿demasiadas opciones nos pueden hacer infelices?.

Existe la creencia de que un pueblo cuantas más posibilidades de elección tiene, más libre es; Pero sin embargo en la práctica se demuestra lo contrario. Vivimos subyugado a la constante toma de decisiones y sufrimos sus efectos. ¿Es nuestra elección la correcta o existía otra mejor?. Se extraen, a grandes rasgos, dos consecuencias:

1. Toda decisión reversible, en mayor o menor medida, provoca dudas e inconformismo. El miedo a errar, de nuevo ante la comparación, es un acicate que nos bloquea. Tenemos, debemos elegir bien. ¿Pero qué es elegir bien?. Valoramos nuestra felicidad por lo que tenemos en relación a lo que otros tienen, no siempre es un bien material y por supuesto habrá excepciones, pero en general así es. Además, por sí fuera poco, la posibilidad de poder deshacer el camino es una opción más que se une al carro de incertidumbres.

2. Las mismas posibilidades, nuestro confort y bienestar, el poder disponer de todo aquello que deseamos sin apenas esfuerzo, nos resta capacidad de elección. Sí todo está a nuestro alcance, ¿cómo podemos valorarlo?, ¿cómo vamos a decidir entre una u otra opción sí nunca hemos tenido que hacerlo?. Cuando se nos plantea la situación en la que debemos escoger en perjuicio de otra u otras opciones, no sabemos como reaccionar, nunca hemos tenido que hacerlo.

Dicho todo generalizando, que aquí todos somos seres de provecho, sin debilidades y con personalidades dignas de cuantos premios existan, oh yeah, my ego :)

Algún día meditaré sí estoy o no de acuerdo con todo lo que he escrito, son ideas que he visto reflejadas en este programa de redes y las he juntado sin más, pero de momento me voy a decidir que escucho en esta mañana, sí a Luz y sus clásicos o Marta Wainwright cantando a Edith Piaf, o tal vez a Pink Martini, o mejor a Yann Tiersen, ¡no!, a Mastretta, aunque tal vez debería poner otra vez a Dominique A, o quizás el nuevo de Get Well Soon, o Massive Attack que se sale con Heligoland...
ains, ¿elije alguien por mi?.

sábado 16 de enero de 2010

En la distancia...

... se quedó observando. No podía apartar los ojos de aquella mujer. Se encontraba en el puente, en la mitad, muy próxima a uno de sus bordes. ¿Cuánto tiempo había transcurrido?. Llevaba más de cinco minutos sin moverse, sin variar su posición, ajena al viento que la intentaba zarandear y al agua que corría bajo sus pies. Se extrañó, ¿por qué pensamos que todos sentimos igual?, tal vez ella no lo veía de esa manera, tal vez no era el agua quien fluía camino del mar, sino ella quien se negaba a hacerlo.

Por un momento temió que pudiera saltar e intentar poner fin a su vida. La idea le produjo cierta repulsa, no porque ella se suicidará, sino porque la hipocresía se instauró en su piel. ¿Por qué le iba a importar la vida de una extraña?. Tan sólo porque vivía encerrado en la soledad, sin nada de que hablar, sin nadie a quién contar sus pequeñas victorias. Pero había aprendido a reconocer y poner nombre a sus sensaciones, y esa mujer, por algún motivo aún desconocido o por la mera casualidad en la que no creía, le interesaba.

La curiosidad se apoderó de él, pero no hizo nada, tan sólo se quedó mirándola, como hasta ahora. Cada vez le gustaba más la imagen irreal que de ella estaba naciendo en su mente y criándose en su corazón. No era lógico ni sensato, era una consecuencia de su debilidad. Intentó distraer su mente, sus ojos ya eran víctimas colaterales, imaginando escenas, situaciones, destinos, hasta que se topó con una imagen que le obligó a tomar partido. Tan sencilla como las gotas de lluvia cayendo para morir contra el suelo. Su mente capturó una de ellas que se detuvo a la altura de sus ojos y se expandió, se descompuso en millones de partículas, todas reconocibles en las que verse reflejado, y una a una se cristalizaron para dar forma a la mujer del puente.

Ahora sí, sintió la necesidad y se acercó a ella, sigilósamente, pero sin ocultarse, no quería padecer el recelo del desconocido. Esperó a unos pocos metros, dos a lo sumo, y ella se percató de su presencia. Se giró tan despacio como él había venido y le miró. Sus mundos no tenían estrellas ni astros que los protegieran, eran momentos y miradas, pupilas dilatadas por el peso de los años, por las cicatrices que la vida infringía y por las caricias que nunca se diluían en el olvido.

Pasaron los segundos, eternos, nerviosos, necesarios. Ella no tenía expresión alguna, no conseguía adivinar sí estaba triste, feliz, indiferente, dormida o lista para conocer la verdad, no era capaz de adivinarlo y tampoco quería ser condicionado por el entorno. No iba a caer dos veces esta noche en el mismo error. No se lo pensó más, ya no podía echarse atrás y batirse en retirada, había venido porque sentía que tenía que hacerlo. Era la hora.
-¿Eres lluvia?.

viernes 15 de enero de 2010

Maika Makovski

No recuerdo sí la había escuchado antes o no, así que por lo que a mi respecta hace menos de 1 hora que existen Maika Makovski, por mucho que se empeñe en decir lo contrario ese señor llamado Internet. Les he escuchado a través de Disco Grande, para ser exactos, les he leído.



Mañana mismo actúan en Madrid junto a Boat Beam, para quien quiera y pueda. Poco más puedo decir, además de que me gusta lo que he oído, estoy en proceso de descubrimiento. Tiene tres discos, este último lo ha producido John Parish. Sí queréis saber más en Miradas2 les hicieron un (mini) reportaje de unos 3 minutos y medio (a partir del min 13:30).

Pistas y despistes

¿Quién sabe interpretar todo aquello que nos rodea?. La playlist está hecha para Spotify, pero debido a las diferencias -aka ausencias- entre las distintas plataformas, para grooveshark la he apañado así sin más...




Playlist (Spotify): Thom York - FeelingPulledApartByHorses; Massive Attack (feat. Hope Sandoval) - Paradise Circus (1); LCD Soundsystem - Bye Bye Bayou; Groove Armada - Superstylin' (2); Broken Bells - The High Road; Local Natives - Airplanes; Adam Green - Twee De De (3); Charlotte Gainsbourg - Heaven Can Wait; Dominique A - Inmortels (4); Benjamin Biolay - L'espoir Fait Vivre (5)


(1) En Spotify: Massive Attack - Splitting The Atom
(2) En Spotify: Groove Armada - Warsaw
(3) En Spotify: Adam Green - Buddy Bradley
(4) En Spotify: Dominque A - Nanortalik
(5) En Spotify: Benjamin Biolay - Padam

miércoles 13 de enero de 2010

Wild Beasts

Wild Beasts son una banda inglesa que acaban de sacar nuevo trabajo llamado Two Dancers (Spotify). En una primera escucha me ha llamado la atención esta canción We Still Got the Taste Dancing On Our Tongues...



La anterior actuación está grabada en el programa de Jools Holland.

Al parecer también destaca este otro tema Howling & Howling. Con el poco bagaje que tengo sobre este disco, y sobre el grupo en general, es la segunda canción en la que me fijaría.

Una curiosidad intrascendente y aleatoria (para rellenar), la canción Howling & Howling sí la reproducís dos veces con 33 segundos de diferencia entre ellas, youtube y spotify lo han hecho por mi, suena a veces muy bien y otras la cabeza parece que te va a estallar, más lo segundo, pero el principio cuadra muy bien (... ¿y un mashup entre wiht or without you y Girls & Boys?).

En resumen, el disco se deja oír, pero cuidado, existe el peligro de excederse en la dosis digerible de falsetes y acabar como el final de las navidades...

lunes 11 de enero de 2010

Spoon

Estoy escuchando el último trabajo de Spoon, Transference, y no tiene mala pinta. Son una a la que se le suele asociar calificativos tan poco esperanzadores como solventes, que no defraudan, constantes, sin terminar de explotar y demás lindezas que indican que los tipos son muy buenos pero por algún extraño motivo no llegan del todo.

En este sentido me recuerdan a Biffy Clyro, tienen canciones, sin duda, pero para un ratico na más... será cuestión de gustos.

El disco comienza con Before Destruction que a mi en bastantes momentos me huele a Bush (la banda) y su Swallowed o alguna otra canción suya. El resto del disco ya suena a otra cosa, a ellos, creo.


Got nuffin'


Seguro que en directo son tremendos. Una banda para recomendar y luego olvidar escuchar, que se note que tenemos esa losa llamada tradición católica...
aunque la cuestión es que suenan bien.

domingo 10 de enero de 2010

Tres Tazas de Té

Gracias a Bloguzz y a la editorial Rocabolsillo he recibido el libro Tres Tazas de Té de Greg Motenson & David Oliver Relin, junto a una pequeña mochila de tela a cuadros rojos y blancos y un estuche de cartón cilíndrico con lapiceros, goma y sacapuntas. Un pack muy curioso (a la par que elegante que diría aquél, bueno, más bien cuco).
Gracias de nuevo.



Cuando solicité este libro añadí que no lo quería para mi, sino para un amigo para el que la educación es parte de su vida. No conozco a ningún docente que siente mayor pasión ni tenga las ideas más claras que él respecto a su trabajo (y alguna que otra cosa más). Especifiqué que el libro se lo daría y haría mías sus palabras. Así será.

Dentro de todas las posibles definiciones de la vida, tan prácticas como incompletas a la hora de transmitir una idea, una de ellas podría ser una sucesión de continuos encuentros y desencuentros, periodos en los que compartes momentos y otros en los que pasan semanas sin ni siquiera una taza de té (o café). Ahora mismo no nos cruzamos ni de casualidad y llevo dos semanas pendiente de darle el libro para que cuando quiera y pueda se lo lea, y así pueda publicar aquí sus ideas.

¿El motivo de este post?, no me gusta depender de nadie para cumplir los "compromisos" que adquiero, por llamarlos de alguna manera, ni quiero condicionar la lectura de nadie, con prisas y demás... Me he leído el libro, rápidamente, todo sea dicho.

Claramente se diferencian dos ideas, una es la historia, la vida y todos los logros de Greg Mortenson, ejemplar e indiscutible; y otra es la parte literaria narrativa, llevada a cabo por el periodista David Oliver Relin. Es complicado hablar de una obra cuando está tan íntimamente entremezclada con los hechos que relata, sin que la opinión de una influya sobre la otra, tratarlos como dos entes separados.

Respecto a Greg Mortenson, llama la atención como un fracaso, como es no conseguir la cima del K2 para un alpinista, deriva en una hazaña aún más grande y elogiable, construir escuelas y a través de la educación promover la paz y la libertad, en este caso en Pakistán. La vida tiene guiños extraños.

Fue candidato al Nobel de la Paz 2009... cada vez es más incomprensible como Obama puede tener en su haber dicho premio con tan sólo humo y buenas intenciones. No digo que no lo vaya a merecer, el tiempo lo dirá, pero ese mismo tiempo es el que ahora mismo dicta que no debería tenerlo, por lo menos hasta que transcurra más tiempo y sus deseos sean hechos y realidades. Perdón por salirme del tema. Greg Mortenson es un personaje digno de ser conocido.
Respecto a la parte literaria, el libro está bien escrito, sin duda alguna. David Oliver Relin maneja el lenguaje con soltura, como un buen periodista debiera, y narra con todo lujo de detalles la historia de Greg. El libro es un bestseller y ha vendido tal cantidad de copias que no sé ni pronunciar números tan altos. A mi no me ha gustado.

¿Por qué?. Sencillamente porque esperaba no una crónica sino las sensaciones personales. No me suelen gustar los libros en los que un segundo cronologuea lo que otro vive, lo siento, no me llaman la atención, se pierde materia prima, vivencias, o simplemente no estoy en ese punto. Podría decir que es en beneficio de las propias palabras, del arte de escribir, pero en este caso tampoco es así porque la prosa es tan correcta, tan pulcra, tan perfecta,... que no me transmite, falta la huella personal, la identidad del escritor (dicho con respeto, que ya quisiéramos muchos escribir así).

Sin contar su extensión, ¿demasiadas páginas?. Para mi sí, supongo que tiene que ver con que lo mencionado anteriormente. ¿Qué me (o nos) sucede cuando la lectura de una vida interesante de principio a fin me (o nos) resulta larga?...

A pesar de todo lo escrito, no me arrepiento de haberlo leído.

Por supuesto, cuando por fin pueda darle el libro a José Juan Barba, que suyo es, y quiera contarme que le ha parecido, no tendrá desperdicio y sea cuando sea, publicaré sus Tres Tazas de Té...

sábado 9 de enero de 2010

Ayer

Le gustaba volver a casa por el viejo camino de los robles, escondido entre los árboles y flanqueado por un muro de piedra descuidada y una valla de madera blanca carcomida por el paso del tiempo. Cogía una rama y con ella iba golpeando cada tabla vertical que se cruzaba con ella. Era una costumbre infantil que le hacía sentirse viva. El camino no era un atajo, tardaba media hora más en regresar a su casa, pero sin embargo le compensaba con creces. No solía encontrarse con nadie más salvo a Emilio el guardabosques, un hombre tan anciano como reservado. Una senda aislada del mundo y del bullicio de la gran ciudad que acechaba a escasos metros.

Pero hoy el camino estaba atestado de gentes, unas de su propia ciudad, conocidas o no, y otras de cualquier otra parte, y todas curioseando, expectantes. ¿Qué había sucedido? ¿por qué estaban aquí?. Se acercó al epicentro de la turba sin llamar la atención, pasando inadvertida, como el mismo camino hasta hoy. Todos miraban en la misma dirección y no dejaban de murmurar y lamentarse por lo que presenciaban. La curiosidad empezó a corroerla y por fin vio.

Una mujer de su misma edad, de su misma estatura, de... ¡era ella!, ella misma descansaba muerta en la cuneta, tirada en el suelo y con síntomas de haber sido agredida brutálmente. Asesinada cruelmente, sin compasión.

Una nausea que no pudo contener recorrió su garganta. Todavía en estado de shock devolvió entre la multitud el escaso desayuno que había ingerido por la mañana. Una mujer la ayudó a incorporarse y le ofreció su pañuelo. Se lo agradeció.
-So... so so-soy yo. -Le temblaba la voz, al igual que el resto del cuerpo. Su química se había descontrolado y pasaba del frío al calor a cada segundo. El mercurio de su cabeza había reventado el cristal.
-Tranquilízate, es normal... El sudor siempre acaba den los ojos. -La mujer le respondió templando la voz, queriendo transmitir paz y seguridad, ¿pero cómo?.

Su sudor no la dejaba ver y la privación de uno de sus sentidos, aislamiento obligado de quien quiere ser libre, y la presión pudieron con ella. Se apartó de la mujer sin hacer gala de educación alguna, arrancando la herida del dolor. Necesitaba echar un vistazo más y comprobar que no se había vuelto loca, que la realidad seguía siendo comprensible, lógica... y real.

Por segunda vez contempló su cuerpo sin vida, no cabía duda, era ella, incluso reconoció su top favorito y los vaqueros ajustados que le regaló Miriam por su cumpleaños y también le sentaban. El sabor amargo del estómago se abrió paso nuevamente hasta su boca. Volvió a vomitar, esta vez temores.

-No luches en contra... volverá tantas veces como haga falta. -La misma mujer le tendió otro pañuelo distinto. Ella lo volvió a aceptar. -... no te preocupes por él, ayer volverá a estar limpio. -Sentenció la mujer.

¿Ayer?. Ha dicho ayer. Querrá decir mañana, pero qué importa una palabra equivocada cuando contemplas en vida tu propia muerte. Al instante sintió la morbosa y macabra necesidad de conocer el día de su muerte.
-¿Qué día es hoy?...
-11 de enero.

La mujer respondió sécamente, su voz había cambiado, ahora transmitía desconfianza, intimidaba, pero antes de que ella notase la degradación del cambio golpearon su cara con tal fuerza que calló al suelo y rodó por el camino hasta el lugar en el que su cuerpo yacía sin vida, terminando en la misma postura. Tardó medio segundo en comprender que se habían fusionado y había ocupado su lugar, la había reemplazado. ¡Estaba muerta!.

Gritó y al hacerlo, como un resorte independiente que paciente esperará su única oportunidad, se incorporó en al oscuridad. Pero ya no estaba en el camino. Se encontraba en su cama, en su dormitorio, con el pijama empapado en sudor y el aliento con sabor a bilis. El miedo la paralizó hasta que consiguió hilar un pensamiento y saber por dónde empezar. Buscó el despertador, quería ver la fecha, sonrió...
hoy no iría a trabajar.

viernes 8 de enero de 2010

Comenzando el año...

... vamos a ver sí poco a poco se me pasa este estado de letargo bloguero que intuyo sufro. Empezando con otra playlist con canciones robadas, as usual, vistas por ahí (viva la sinestesia).




Playlist (Spotify): Weezer - (If You Are Wondering If I Want You To) I Want You To; The Temper Trap - Fader; Bombay Bicycle Club - Evening/Morning; Wild Beast - We Still Got The Taste Dancing On Our Tongue; Northern Portrait - Crazy; God Help The Girl - God Help The Girl; Ray Lamontagne - Meg White*; The Wave Pictures - Just Like A Drummer; Morrissey - That's How People Grow Up; The Acorn - Crooked Legs


* En spotify no está disponible esta canción, en su lugar
Ray Lamontagne - You're The Best Thing

martes 5 de enero de 2010

Una larga y sangrienta jornada de caza

La vida en la profunda e inhóspita estepa se volvía cada vez más dura. Encontrar manadas de mamuts era tarea ardua en este territorio y los grandes cazadores se volvían agresivos,
necesitaban matar para apaciguar sus ansías de poder. La escasez envalentonaba sus acciones y la sangre les devolvía todo aquello que les robaba la tranquilidad de un día sin esa misma cacería, su única droga.

Necesitaban alimentar a sus familias, la supervivencia entendida como único objetivo en este medio tan hostil, Siberia, sleeping land, un océano blanco. Se reunían en diferentes grupos y partían siguiendo caminos enfrentados, cada hombre con su destino. Días después, sí la suerte era propicia, volverían junto a sus mujeres y niños, con las despensas llenas, hasta la siguiente cosecha. Nunca regresaban todos.

El joven sabía que no podía rebelarse. Sin caza no habría vida, la muerte implicaba continuidad. Era el mejor cazador y en unos años sería su líder indiscutible, su protector. Sin embargo, con cada lanza que clavaba sentía como si atravesara su propia piel inflingiéndose a sí mismo más dolor del que podía soportar. No quería deshonrar a su familia ni que cayera sobre ellos la vergüenza de quien no sabe ser un hombre. Arrojó su lanza con tanta intensidad como tristeza le producía. El lanzamiento fue certero, a su pesar.

El rojo tiñó el paisaje por enésima vez. Cada gota de sangre se extendía rápidamente entre la nieve, siendo parte de ella, mancillando su pureza y dejando rosáceas muestras de su vergüenza y su culpa. Sufría con cada matanza y lamentaba ser cómplice de ello. Su cuerpo se estremecía, encerrado entre el pasado y el destino, arrastrado hacia una vida ejemplar para su pueblo y maldita ante sus ojos.

Ese pensamiento se coló en su mente con la furia de un animal herido mientras contemplaba como un despiadado cazador, uno de los suyos, cortaba un colmillo a un mamut todavía agonizante. Observó sus pupilas, le pareció, no estaba seguro, ver una pequeña lágrima asomarse por el rabillo de sus ya diminutos ojos. Tal visión le provocó una punzada en medio del corazón, un golpe seco en el estómago que le hizo perder parte de su equilibrio y toda la fe en su pueblo.

"... Algún día la naturaleza nos devolverá tanta barbarie".

Entonces, a lo lejos, le vio. Un pequeño mamut, joven como él, perdido, inseguro y alejado de su manada... sin saber que esa era su suerte. Nadie había reparado en él. Disimuladamente se acercó, sin despertar recelos y no sin antes comprobar que era el único que se había percatado de su presencia. Estaba lejos, seguro en la distancia, pero la inmensa llanura complicaba escondite alguno y temió por él. Por suerte o por desgracia los cazadores estaban absortos en la carnicería, su frenesí era la venda de sus ojos.

A pesar de que los pies hundiéndose en la nieve dificultaban la rapidez de sus movimientos aceleró su paso intentando no volver la vista atrás y evitando cualquier señal que delatase sus intenciones. No quería pensar en lo que iba a hacer por miedo a arrepentirse, ni en el futuro que le esperaba, sabía que una vez hecho no habría vuelta atrás, un punto sin retorno...

Habían transcurrido siete años desde aquel instante en que su presente y su futuro se cruzaron en el tiempo y todo cambió para siempre. No era el mismo, la propia vida le había enseñado demasiadas lecciones y, la más importante, a ser quien era. Pero se sentía extraño. ¿Por qué
ahora volviendo a casa, a su hogar, a su refugio, a la calidez del humo de la chimenea, y subido a los lomos de su precioso mamut, ese mamut, su amigo, recordaba aquella escena?.

Ni siquiera en este momento era consciente de que había plantado cara al destino... su destino.


Idea/Texto de Mi vida sin mi (con un pequeñísimo aporte mío) Gracias GRACIAS!!!.

domingo 3 de enero de 2010

Jon Hopkins

¿Pueden sonidos e imágenes antagonistas fundirse en una sola sensación?, dibujar formas escarpadas que recorran el techo del mundo al ritmo de las notas surgidas desde la magia que nos invita a viajar a partir del alma de un gran desconocido, a crear atmósferas en las que encontrar tu sitio, estaciones de paso envolventes, suaves, con innumerables caminos de vuelta, a sucumbir ante los detalles exquisitos de todo aquello que percibimos y que no percibimos por igual, ¿pueden?.


A drifting up*

Jon Hopkins es ese mago. Músico y productor, ha trabajado con gente de la talla de Massive Attack, Coldplay, Brian Eno y Herbie Hancock. Su último trabajo se llama Insides (Spotify) y en él se encuentra la canción Light Through The Veins cuyos primeros acordes sirvieron a Coldplay como introducción a su tema Life in Technicolor, primer corte de su disco Viva la vida.

Su mundo está relacionado con la electrónica, la experimentación sin excesos, el down tempo, los beats y cierta suavidad en las transiciones. Es un fucking crack... y yo me vuelvo a sumergir en la lectura a la que está poniendo banda sonora.

* El resto del disco bien merece ser descubierto.

Matthew Dols






sábado 2 de enero de 2010

Trialidad

Apoyó el vaso en la barra y jugó con él, lo inclinó hasta que parte de su canto rozó la madera mientras pensaba en los tres hielos que se deshacían junto al último trago de whiskey, tan semejante a su vida. Siempre envuelto en la dualidad, viviendo a contrarreloj para tomar una decisión que nunca quería tomar, luchando por no ser agua de vertedero.

Vivía en la noche y sólo en ella encontraba refugio, por lo que siempre que necesitaba consuelo, del tipo que fuera, lo buscaba según sus reglas. No sabía cómo había sucedido, sólo se percató de ello cuando ya era demasiado tarde. Los buenos momentos le habían cegado y convertido en un yonki de esa mujer. Tanto que hasta su creatividad se había esfumado y no la echaba de menos. Era un hombre sin historias, una bebida sin hielos.

Giró el vaso casi ciento ochenta grados como sí con tan sólo ese mínimo movimiento pudiera cambiar el rumbo su vida, así de fácil, pero se detuvo y terminó sorbiendo todo su contenido. ¿Cuántos llevaba ya?, más de la cuenta.

-Por la Navidad. -Luis brindó sin levantar la vista.


Léntamente, como quién medita la esencia de su vida, las hojas caían mecidas por el viento invernal casi inapreciable, propio de la navidad que no sentía. El suelo ya daba cuenta de ellas presumiendo con su nueva alfombra de tonos olvidados que resaltaban sobre la nieve virgen del parque contiguo, pruebas de una muerte inevitable e incierta. Elena fijaba sus ojos en una rama elegida al azar. Esperaba a que se desprendieran sus hojas y seguía todo su recorrido, desde la rama hasta “la alfombra”. Diez segundos, trece minutos, no le importaba el tiempo, le concedía todo aquel que necesitara para emprender su viaje. Dejaba su mente en blanco y en el espacio de tiempo que duraba la trayectoria imaginaba su vida como quien deshoja una margarita, una vida con Luis, otra vida con Javi, queriendo acatar el resultado fuera cuál fuese, una con Luis, otra con Javi, con tal de no tener que ser ella quien decidiera, Luis, Javi, y no enfrentarse a su verdad, Javi, Luis, pero siempre encerrada en una espiral de dudas. Elena eligió una hoja y esperó... otra vida caducó.

Un minuto menos camino de la navidad.


A pesar de la nevada había salido a correr unos kilómetros por el camino viejo. La capa de nieve no era muy espesa, cuatro o cinco centímetros que ayudaban a amortiguar los golpes sin sufrir resbalones no deseados. Tan diferente a como se sentía. El deporte le ayudaba a templar sus nervios y a relajar la ansiedad que por momentos se apoderaba de él.

Pasó junto a una improvisada pista de hielo en la que unos niños patinaban bajo la atenta mirada de sus padres, muertos de frío, pero felices por ver a sus hijos disfrutar como todo ser humano debiera. Al verlos se sintió distante, extraño, alejado de la postal navideña. Hoy era veinticuatro de diciembre y, aunque nunca había sentido la navidad como suya, no pudo contener las sensaciones y el malestar que le producía tanto contraste.

Volvió a pensar en ella, no recordaba cuántas veces lo había hecho ni sí había pensado en algo más. Su cabeza no respiraba más allá de ella, entraba y salía con cada fuerte respiración, con cada bocanada que el ejercicio físico le obligaba a proyectar. Nunca le gustaron los deportes de grupo ni compartir el cuerpo de quien deseaba.

Aceleró mientras decidía correr algunos kilómetros más, todos los que hicieran falta para dejar estas fechas atrás.

Talk

Estaba viendo un capítulo de Csi Ny -de vez en muy en cuando veo alguno- y en mitad ha sonado Talk de Coldplay. Me ha llamado la atención la manera de hacer publicidad de esta canción, un pelín forzada todo sea dicho (enlace al vídeo), y gracias a esta repentina curiosidad he recuperado este tema.

Pertenece a su tercer álbum de estudio X&Y y fue compuesta por los miembros de la banda a partir de un riff de la canción Computer Love del grupo Kraftwerk.



Además de los consiguientes singles con Caras b y demás (wikipedia EN), se editaron un par de promos con remezclas, una para el mercando inglés 12" remixes y otra para el americano Itunes Ep. No tienen desperdicio alguno, están hechas por auténticos monstruos del remix. En especial la última, la de Thin White Duke (Stuart Price), uno de los que cosechan premios.



Coldplay a partir de -para mi- una buena canción y uno de sus sonidos repetitivos consiguió crear una gran canción. Prueba de su calidad. El vídeo lo realizó Anton Corbijn, artista más que interesante (fotógrafo, director de videoclips, giras de conciertos...) y sino que se lo pregunten por ejemplo a Depeche Mode.



Termina el capítulo de Csi Ny sonando de nuevo Talk, así que ya sabéis Let's talk, let's talk, let's talk, let's talk...
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