Siendo sinceros, a mi me gustó en parte porque mis expectativas no existían. No he hecho mucho caso a su disco (spotify), lo quité por eso que llamamos desinterés total. Sin embargo en directo si me han convencido, ya que suenan mucho más animados -hasta nos levantamos en la última canción para mayor gloria de la fauna allí reunida-. La combinación de bajo, batería y teclados les funciona a estos pipiolos, dicho como signo de su juventud. Después del concierto, el disco ya suena diferente.
Una hora entretenida, una vez más en un lugar que merece la pena visitar las noches veraniegas de los domingos (y a un precio escandalósamente irrisorio -y que siga así-). Voy a guardar un buen recuerdo, y al final se trata de eso, de pasar buenos momentos.
Y sí, lo que es de culotoro y de culomoi estuvimos servidos...
(*) La verdad es que no sé por qué he puesto estos datos, confusionismo irresponsable, ya que, aunque en este concierto fueron tres, es el proyecto de un tal Chazwick Bundick originairo de South Carolina. Muy modernuki el nene.
2 comentarios:
que te has fumado???? pásalo o algo... ¿no?
Uña, uña, uña, aquí huele a uña. Ah! no, que quien se ha ido a amsterdarm ha sido otro. Ains, con lo bonico que me ha quedado, un incomprendido que soy, un retrasado de mi tiempo o algo.
:D
Publicar un comentario en la entrada