Todo ello a pesar de que a mi no me gustó la disposición. No me gustan los recitales en las Ventas. Prefiero un recital en otro paraje o un concierto al uso allí... o por lo menos que la arena esté más llena, yo entre ellos. Parecían, desde la altura, unas minilegiones romanas sin ganas de moverse y con mucho espacio desaprovechado. El roce hace el cariño...
Volviendo al concierto (setlist) alternó canciones suyas con algunos grandes clásicos de Dire Straits. Te guste o no su estilo, el yayo toca muy bien la guitarra. A mi me crea buenas sensaciones y en más de un momento se me erizó la piel, por una mezcla de sentimiento, recuerdos, sonidos asociados a partes de mi vida y demás, y por su buen hacer.
Mi grupo de amigos (y gentes con las que comparto el gusto por la música) tenemos especial debilidad y simpatía por Mark Knopfler... por eso mismo fuimos sólo dos ;) Nótese el sarcasmo. Así que no me voy a extender más. ¡Que gozada oírle!
...y terminado el concierto, cada cual a lo suyo (ehem).
4 comentarios:
Jo. Lo de la organización romana del evento tiene mucha miga... cómo cambian los tiempos.
¿hizo la gracia con lo de tocar melodías apañolas con la guitarra?
ainss... que grande el de las cintitas, sin cintitas inclusive... d+
La peña se arrancó con un oeoeoeoeoe que acompañaron con guitarra y demás para enlazarla con el sultan... uffff!!!
Y la cruzcampo, ay!!! la cruzcampo, que cierren las ventas ya!!!
:D
d+ RT: @vantown
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