jueves, 19 de agosto de 2010

La hora de las Sombras

Ciento treinta y una páginas he tardado en querer escribir algo sobre este libro. Hasta este preciso instante no me he dejado seducir por la historia ni por como está escrita. El tiempo me ha transcurrido lento, pesado, sin oxígeno, hasta el punto de sentir como crecía inexplicablemente el número de capítulos a leer.

Pero ciento treinta y una páginas y empiezo a vislumbrar el interés de este libro, por primera vez me intriga qué puede suceder, al margen de que me sorprenda o no, y el número de capítulos se me empiezan a antojar insuficientes, escasos. El tiempo regresa a su métrica habitual.

Ciento treinta y una páginas dejando que la paciencia leyera por mi. ¿Cuántas veces nos dejamos vencer por la impaciencia?. Nos perdemos el futuro inmediato por culpa de la novedad -también- inmediata. Crea. Consume. Muere. Sin espacio para degustar ni para recrearse en los detalles. El tiempo es una obsesión vital.

Poco he dicho del libro, estoy justo en la inflexión. A partir de este punto, en cuanto retome su lectura, o es un buen libro o no lo es. Sin término medio...








La hora de las sombras (Johan Theorin, Ed. Mondadori) transcurre en un país nórdico, con sus parajes y costumbres tan diferentes de un país latino como el nuestro, en las diferencias radica su atracción, e inmerso en sus tradiciones, su propia idiosincrasia. Se palpa en el ambiente que crea.
Oculto entre la niebla conecta tres periodos distintos de una misma vida -entendida como espacio, tiempo y casualidad- y a través de los cuales se interconectan los personajes, coetáneos de necesidad, envueltos en leyendas. Un niño desaparecido veinte años atrás. Una madre encerrada en su dolor paralizado. Un hombre del pasado siniestro y envuelto en su propio misterio. Un abuelo, hombre de mar ahora retirado. El lapiaz. Las piedras. El mar. La Isla. Muerte. Búsqueda. Familia. Amistad. Amor incondicional. Esperanza. Resignación. Misterio. Soledad. Lectura.


Justo en este momento el libro yace a mi lado en el sofá mientras de fondo suena el último disco de Damien Jurado, Saint Bartlett. Por hoy no lo voy a leer más. Tampoco voy a dejar que ahora me venza la impaciencia, aunque esta vez sea por descubrir su final.

Pd. Gracias por el libro.

Actalización
Ya he leído todo el libro. No ha conseguido engancharme a su historia en conjunto, quitando un par de capítulos y el final, por el hecho de desvelar el misterio; Pero tampoco es mal libro. Conclusión: es un libro irregular.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

www.krunkd.blogspot.com

Duczen dijo...

Interesante opinión respecto al libro

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...