domingo, 31 de mayo de 2009

Cycle Salamanca 30/05/09

(Sí, a veces veo muertos duermo poco.)

Ayer fue un día extraño, digamos que todo sucedió a destiempo y en un lento y constante camino hacia la saturación por desgaste. Algo extraño... En mitad de la parte final y a su vez al principio (¿?) nos encontramos con un concierto en la Plaza Mayor.
¡Tengo que dejar de ir desinformado a toda ciudad que visito!.

Ya por la calle al escuchar música a lo lejos me di cuenta de que ese grupo me gustaba y cómo no, eran Cycle.

Llegamos a tiempo (unos pocos sólo, el resto siguió a lo suyo) para ver casi una media hora en la que no faltaron ni Apple Tree, ni Confusion!!! ni Mechanical. Todas del Weak on the Rocks. Acaban de publicar nuevo disco, Sleepwalkers (todavía no lo he oído).

Beat me Bust me

Volviendo al concierto. A mi me gusta como suena esta banda, incluido el nuevo cantante Matthias Freund y a pesar de los momentos divos soy la puta hostia que se gastan, que a veces sí y a veces no.

Sí tengo que poner alguna pega es el sonido monótono en el sentido de que todas las canciones suenan en la misma línea y no hay puntos de inflexión. Como una sesión continua de un determinado y exclusivo estilo. ¡Ojo!, una buena sesión. Lástima que sólo vimos media hora, el tiempo justo para no no tener una idea acertada y global del espectáculo y, por otro lado, para no cansarse.

Tengo la sensación de haber visto un buen corto de cine.
¿Cómo le sentará el paso a larga duración de al menos hora y media?.

Omitiré detalles sobre fetichismos que a nadie importan y sobre qué caraios hacíamos por allí, que también a nadie importa.

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He estado ojeando el cartel de la (ya) 5ª edición del Festival de las Artes y -corríjanme sí estoy equivocado- al margen de que me moleste un poco que se potencie Salamanca descaradamente como ciudad de la cultura en comparación y agravio con el resto de insignificantes ciudades de esta nuestra comunidad y nos den por el ojete en cuanto a esa misma oferta cultura se refiere (tal vez nos lo merecemos por absentismo y mal gusto), a simple vista merecen la pena: Catpeople, The Sunday Drivers, Alicia Soto & cia, Macaco, Casbah73, Dj Amable, The Glimmers, Hot Chip Dj Set, Digital21, Adanowsky, Remate y todos los que no conoceré... y Aaron Thomas (que aunque ya haya sido, lo menciono porque me cae simpático y es la sintonía de mi móvil).

viernes, 29 de mayo de 2009

10 novedades

Pues eso, una playlist de viernes con (más o menos) novedades que he escuchado esta semana, de nuevo 10 temas...



* La lista está hecha con las pequeñas limitaciones que ofrece Grooveshark, es decir, que no todas las canciones que busco están o bien no se oyen, por lo que acabo... a saber cómo acabo. Como por ejemplo Underdog de Kasabian (la del anuncio de Sony Bravia).

jueves, 28 de mayo de 2009

Lobo


Capítulo 15: Vínculos

... Sus huesos se quebraron,
la transformación se había iniciado.


Libro de Oc

(página 28, versículo 82)

Está a un metro. Me observa fríamente. Frente a mí se encuentra un lobo. ¿Me ha lamido la cara?. ¿Ha saboreado a su víctima?. De inmediato me incorporo. Tanto como mi estado me lo permite. Adopto una postura defensiva, agazapado, imitando a mi rival. No sé por qué lo he hecho. Instinto. El lobo me enseña sus dientes. La rabia le resbala por la mandíbula. Él también ha reaccionado. Yo he provocado su reacción.

Pero mis fuerzas son una ilusión, un ejército vencido. Mi brazo falla, el del lado de la herida, y caigo al suelo. Acabo de firmar mi sentencia de muerte. No intento defenderme. No estoy preparado. El lobo camina hasta mi. Gélida es la mano del ejecutor. Va a morderme. La yugular es la mejor opción. Le espero. No tengo miedo.

Noto su aliento. Acerca su hocico a mi rostro. Mi apocalipsis sin jinetes ni fin del mundo. Pero sin embargo, con sumo cuidado me ayuda a incorporarme. Empuja con su cabeza mi hombro. He perdido mucha sangre. Confundo la realidad. Un lobo es un lobo.

Se aleja unos metros de mi. Un amigo nocturno a quien en el futuro devolveré el favor. Clava sus ojos en los míos. Me está hablando a través de ellos. Desvía su mirada y la pierde en el otro extremo del río. No me gusta su expresión. Muestra de nuevo sus colmillos. Agresivo. Furioso. Está nervioso.

Nada tiene que ver con esto. Es mi problema, no el suyo. Le ordeno. “Vete”. Se pierde en el bosque sin oponer resistencia pero receloso. No quería dejarme. Estoy cansado. Giro mi cabeza en dirección al río, a la otra orilla.
Allí está.




Bezedh

Leyendo al bueno de Ender y los abusos que la santa madre eSgae practica, me he acordado de unos tipos que encontré en ¿Ja... lo qué? (léase Jamendo). Se llaman Bezedh (perfil en jamendo), hacen rock francés con toques folk algo así como los primeros Levellers y Louisse Attaque juntos viendo Braveheart y suenan pero que muy muy bien...


... para según que gustos, claro está.

Nunca viene mal recordar que hay un mundo de gente con mucho talento, clase, calidad, ganas,... y que no comulgan con los modelos establecidos que no permiten diferencias.

miércoles, 27 de mayo de 2009

Este Barça es grande, muy grande

Cuando se es, se es...

CAMPEONES!!!!

Sin duda, un año impresionante.


Con letra pequeña: Que antena3 no vuelva a retransmitir los primeros diez minutos de celebración. ¿Anuncios en cantidad insultante durante el festejo -inmediato- del título hasta la entrega de la copa?, ¿la actualidad relegada a pantallita pequeña?, ¿entrevistas con personalidades en vez de la vuelta de honor?. Sin comentarios, porque es momento para disfrutar. Por eso está en letra pequeña.

50 años del Ah Um

A principios de año celebramos el 50 aniversario de Kind of Blue de Miles Davis, una obra monumental. No soy un gran conocedor de jazz, me guió por recomendaciones y/o por sensaciones. Dentro de todo el imaginario posible de Jazz, y dentro de mi poco conocimiento, tengo dos artistas que ocupan un lugar de honor.
  1. John Coltrane. Desde que escuché Blue Train y ese comienzo tan impresionante. Me cuesta recordar diez segundos iniciales tan apasionantes. Ya he perdido la cuenta del número de veces que lo he repetido.
    Fue recomendación de dos amigos, cada uno por separado.
  2. Charles Mingus. Escuché el The Black Saint and The Sinner Lady y me quedé traspuesto. Nunca me había pasado con ningún disco de jazz. Su fusión, su clima, su todo.
    Di con él por pura casualidad/curiosidad.
Este año 2009 se cumplen 50 años de la publicación de Ah Um. Un álbum que Chales Mingus realizó en 1959. De ahí el inicio del post. Yo no conocía este trabajo suyo en concreto y lo estoy disfrutando en estos momentos.
¡Como me gusta este tipo!.

Better git it in your soul

The Sounds

Con tanto ajetreo y despiste me olvido de los algunos regresos. Los suecos The Sounds (MySpace) están a puntito de publicar su disco Crossing the Rubicon, el próximo 2 de Junio.

Hace algunas semanas que ya conocemos la canción adelanto No One Sleeps When I'm Awake



Sí por un casual hubiera caído ya en mis manos el nuevo disco, podría darme cuenta que ya había escuchado otra canción nueva que bien pudiera llamarse Beatbox.

martes, 26 de mayo de 2009

Lobo


Capítulo 14: Frontera

... No busques el rostro de la muerte,
cada vez que la mires cambiará de máscara.


Libro de Oc

(página 52, versículo 25)

Lodo. Áspero y sucio. Lo sujeto con ambas manos. Intento retenerlo pero se escapa. Se cuela entre mis dedos arrastrado por el agua. La gravedad le ordena y cae, sí, pero asciende en sentido equivocado. Rebeldía. Rápidamente cubre mi cabeza y empieza a filtrarse por mi boca, mi nariz, mi piel. Está dentro de mis pulmones. No puedo respirar. Me ahogo. Me asfixio. Me quemo. Cierro las manos. Pero el lodo sigue fluyendo. Mi cuerpo convulsiona. Voy a morir.

No quiero, ni debo, ni puedo. No. Mis manos ya son inútiles. Contraigo el estómago. Mis vísceras empujan. Estalla mi pecho. Vomito. Me atraganto. Angustia embotellada en recipientes mínimos. Reacciono. El agua sale de mi cuerpo. Toso. Escupo. Estoy desorientado. Exhalo. Busco aire. Abro los ojos.

¿Era un sueño, una pesadilla?. El dolor me indica lo contrario. Me devuelve a la realidad. Mi visión es borrosa. Sólo distingo la tierra húmeda de la orilla. Mi cara se hunde en ella tras golpear el suelo. Pierdo el conocimiento. ¿Cuántas veces puedo morir?.

Desaparezco de la vida. No hay sueño. No hay sensaciones. No hay deseos. No hay nada. No existo. El destino ha borrado mi nombre de sus archivos. Soy un ser desclasificado por un corto espacio de tiempo. Tiempo que caduca.

No sé dónde estoy ni sí estoy siquiera. Mis ojos se mueven dentro de mis párpados. Rozan los paneles carnosos que delimitan mi oscuridad. No tengo apenas fuerzas ni para abrirlos.

Tengo medio cuerpo en el agua. Desnudo. Siento frío. Siempre imagine la muerte más etérea, no tan física. Empiezo a recuperar algo de calor. Noto una caricia áspera y caliente en mi mejilla. Vuelvo a la cordura, a la vida. Mi intuición no es buena. ¿Una última oportunidad para despedirme de nuevo?. La vuelvo a sentir, la caricia. Calor húmedo en mi cara. Por segunda vez,
abro los ojos.




lunes, 25 de mayo de 2009

El día de la música (by El País)

Lo he leído en numerosos sitios y, aunque tarde, no puedo resistirme a no ponerlo. Copio y pego directamente de elpais.com:

Ya puedes escuchar una muestra de las versiones registradas para el disco del Día de La Música y, cada día, tendrás disponible un nuevo tema para descargar, acompañado de una foto en alta resolución.

Toda la información de la nueva edición de Día de La Música, artistas participantes, colaboraciones, ciudades, horarios, escenarios y mucho más, en la web oficial: www.diadelamusica.com

* Promoción válida hasta finalizar existencias

Las reflexiones son más o menos obvias, negocio, tomadura de pelo, etc, así que a reírse toca... y a darnos prisa no vaya a ser que se agoten las existencias de un archivo digital.

Miss Kittin & The Hacker

Este dúo, Miss Kittin & The Hacker, vuelven. Hacía muchos añitos que no los escuchaba...

1000 Dreams


A priori no suena tan electroclash como su anterior trabajo, que es como he leído que se define ese sonido. La vida sin etiquetas tiene que ser...

El dúo son dos personajes: Miss Kittin y The Hacker. Esta frase no es que aporte mucho al post, ya se deduce del título, pero tiene su función: poner los enlaces.
Así que a quien le interese que lea...

domingo, 24 de mayo de 2009

Una canción

¿Fría o caliente?”. La camarera me pregunta con la jarra de leche en la mano. Las estaciones son lugares de paso y a su vez de encuentro. En las que el tiempo sigue sus propias reglas, esclavo del segundo siguiente. Por ellas circulan infinidad de viajeros. Todos con una historia. Nunca hay tiempo para las relaciones, pero aún así nos afanamos en encontrar pequeños momentos de humanidad. Un nuevo viaje siempre es una incertidumbre en mayor o menor medida y siempre ayuda partir con una sonrisa.

Caliente, por favor”. He tardado en responder y aún así lo he hecho de manera automática. Sin escuchar la pregunta. Es la costumbre quien ha hablado por mi boca. Poco importan las prisas. El café, caliente. Rellena la taza con leche caliente. El humo que escapa confirma la temperatura. Una pira funeraria de cafeína. La camarera se aleja para atender a otro cliente mientras silba, en tono suave y de manera breve, una tonadilla. Pienso que debe ser “buena gente”. Nadie que silbe alegremente a las 7:35 de la mañana puede no ser buena gente.

Me he quedado absorto en mis pensamientos. Ajeno al lugar en el que estoy. No me he percatado que no he dado las gracias a la camarera. Una torpeza social. “Gracias”. Pronuncio la palabra segundos tarde. A pesar de los metros que nos separan ella lo escucha. Se gira. Le ha sorprendido la tardanza. No me extraña, a mi también. Un “gracias” a destiempo. Me sonríe y me responde “De nada”. Su gesto es tan cálido que me hace olvidar el por qué estoy en la estación. Permanece mirándome durante unos momentos más, unos segundos a lo sumo que a mi me parecen una eternidad. Soy un libro abierto en cuanto a sentimientos inocentes se trata. Doy por hecho que “mi cara es un poema” que debe haberla intrigado. Todavía no he respondido, no porque esté de nuevo inmerso en mis pensamientos, sino porque realmente no estoy pensando en nada. Debe estar esperando algún tipo de explicación. “Perdona...”, logro mascullar entre sonrisas, “... te he oído silbar y...”, ella no dice nada y no aparta su mirada de mí, “...me he sentido bien”.

¿Me he sentido bien?. Ahora va a creer que soy imbécil o algún tipo de psicópata fetichista e imbécil. En menos de lo que muere un parpadeo, mi cara adquiere todo tipo de tonalidades color rojo. Rojo chillón. ¡Maldita vergüenza autónoma!. Ella sigue mirándome. ¿Se estará divirtiendo?. En realidad la escena no dura mucho, unos cinco segundos en total. Por segunda vez a mi me parece una eternidad. Me arde la cara. ¡Por favor, que alguien diga algo o que me trague la tierra!. Ya mismo. Creo que le divierte la situación. Sonríe. Su sonrisa es bonita, muy bonita. Por fin responde, “de nada”, y regresa a su trabajo silbando de nuevo.

Termino mi café. De vez en cuando la miro y algunas veces nuestras miradas se cruzan. Ella sigue trabajando. El tránsito de pasajeros ha aumentado y los descansos ya no son posibles, pero alguna sonrisa nos regalamos. Me marcho de la cafetería-barra. Me invade cierta pena por no conocer a esta mujer. ¿Quién sabe que hubiera pasado?. No es mi destino. Las estaciones son lugares de paso.

Camino por el vestíbulo de la estación. Faltan unos poco minutos para que mi tren salga. Busco el arcén correspondiente. Estoy tarareando. Sin darme cuenta he comenzado a cantar la melodía que silbaba la camarera. Encuentro mi tren y ocupo mi asiento. No me quito la canción de la cabeza. Hoy iré a verte, no podemos esperar más. Sigo cantando. Estoy contento.

Durante mi corto paseo me he cruzado con varias personas, varios jóvenes, algunos trabajadores, seguridad y limpieza, un grupo de turistas orientales y una familia formada por una pareja y una niña pequeña de no más de ocho años, su hija. La pequeña me ha oído y ella también comienza a cantar, a su manera, como lo haría una niña. Reconozco la melodía que yo canto. Miro a la pequeña. Ella se divierte. La hago burla sin detenerme. Se ríe. Sus padres están hablando entre ellos y no se percatan de nada. Nuestros caminos siguen direcciones opuestas. Nos alejamos y les pierdo de vista.

La familia entra en uno de los establecimientos. Compra una botella de agua, unas revistas y unos caramelos para la niña. El dependiente les despacha sin levantar apenas su mirada de los albaranes que contabiliza. Roza el medio siglo de vida. Está de sobra acostumbrado a ver caras anónimas y a no inmiscuirse en nada que no sea su negocio. Intercambian un par de “gracias”. La familia continúa con su camino. Unos minutos después, el dependiente comienza a silbar una melodía. La misma canción que chapurreaba la niña. Aparta su vista de los albaranes por un momento. No se había dado cuenta de que estaba cantando. Se acuerda de su mujer. A estas horas estará dormida. Esa canción es una de sus preferidas. Cuando termine su turno, la invitará a comer. Sonríe. Una cliente, una joven, le devuelve a su trabajo. Se saludan. Le cobra un libro de bolsillo, uno de Almudena Grandes.

La chica, de unos veinte años, sale del establecimiento pensando en el dependiente. Le ha escuchado cantar y como por unos segundos se ha ausentado de su trabajo. ¿Qué estaría pensando?. No ha comentado nada, pero le ha parecido un detalle precioso. También ha reconocido la canción. Le recuerda a su familia, a sus padres y sus abuelos, cuando comían los domingos de verano en el río. Echa de menos aquellas barbacoas, paellas o lo que tocara comer ese día. Hace tiempo que no les ve. Por ello está en la estación. La nostalgia y la felicidad se adueña de ella. Consulta los paneles de información. Está absorta en su “buen día” mientras silba la misma canción.

Junto a ella se encuentra una señora de la limpieza. Vacía una de las papeleras y cambia la bolsa de basura por otra. Anoche discutió con su marido. No son buenos tiempos y hay demasiados rumores sobre la fábrica. Puede que un expediente de regulación de empleo le deje en el paro. Por lo menos ella tiene trabajo. Observa a la joven. Está cantando. Su voz es dulce. Esta chica sería perfecta para su hijo, el pequeño, y no la arpía que tiene por novia. Una vaga e hija de puta que acabará haciendo daño a su niño. ¿Pero qué puede hacer ella?. La joven la ve mirarla y se disculpa. Ha pensado que interrumpía su trabajo. La señora se disculpa a su vez. Sería perfecta para su hijo. Sonríen y se marcha empujando el carro de la limpieza. “Hemos salido de cosas peores”, piensa la mujer mientras tararea una canción. ¿Dónde la he oído?. Se gira para mirar a la joven que permanece mirando la información de viajes. Ha sido ella. “Perfecta, sería perfecta”. Continúa tarareando. Cada vez se siente mejor. Un joven, de unos treinta años, se tropieza con el carrito. Venía corriendo, con prisas, y ella estaba mirando a la otra joven. El incidente no va a más, ambos se disculpan. La señora continúa tarareando. Piensa en su familia. Coge su móvil y llama a su marido. Tres tonos y él responde, “hola, cariño, siento lo de anoche... te quiero”. Ella llora, de felicidad. Saldrán adelante.

El hombre que se había tropezado con el carrito de la limpieza reanuda su carrera. Llega tarde, muy tarde. No sabe a dónde, pero corre. Él también ha escuchado la canción. La señora la estaba tarareando. Comienza a cantarla en su mente. Llega tarde, muy tarde. Pero se detiene. Sólo piensa en la canción. Le gusta, es uno de sus temas favoritos. Hacía muchos años que no la oía. Cuando no tenía problemas ni prisas ni estrés. Cuando su vida era suya y disfrutaba fuera de su trabajo. Ahora es todo lo que tiene. Trabajo y más trabajo. Un alto precio para quien todos llaman triunfador. Luego está ella. ¿Cuándo le robó su vida?. No recuerda la última vez que se rieron juntos. La tristeza le llena. Se detiene. No merece la pena sufrir sin motivo, sin una meta. “¡Que se joda!”, se dice a sí mismo. Está parado en mitad del flujo de gente. Se siente extraño. Quieto, inmóvil, en medio de un mar de urgencias. Observa al resto de transeúntes. “¿Qué estoy haciendo?”. La canción vuelve a su mente. Es hora de cambiar. No ha terminado sus pensamientos y ya comienza a sentirse bien, mejor. Se ha quitado un peso de encima. Hacía años que debería haberse dado cuenta. Decide tomarse un café. Sin prisas, pausadamente.

Entra en la cafetería-barra silbando la melodía. Pide un café. La camarera le ha escuchado silbar. Sonríe y pregunta. “¿Fría o caliente?”.

sábado, 23 de mayo de 2009

Pastora Joy Eslava 22/05/09

Las crónicas técnicas para los profesionales y para quien sepa hacerlas, así que simplificando tanto como hoy soy capaz, ¡lo que me ha costado llegar a casa!, hay dos premisas básicas para disfrutar de un concierto:
  1. Que te guste su música.
  2. Que quieras pasártelo bien.
Anoche se dieron las dos y una tercera, que suele adulterar el resultado: 3. beberse media fábrica de cerveza (marca a elegir según gustos y bolsillos).

En modo ráfaga:
Pastora suenan bien en directo (¿hubo algún problemilla con el bajo?). Ya les he visto dos veces. En esta ocasión con su disco de remzclas RMX. Este trabajo suena mejor en directo que en casa. Siguen teniendo sus melodías con sus letras que hablan del día a día de una manera cercana. Sidechains y Cat Complex aportan un toque muy bailongo sin perder su sonido anterior. El concierto tiene momentos álgidos y algunos para charlar, vaya, que te despistas, pero poco. Dolo está como una puta cabra, dicho con cariño, y es una buenísima animadora, ¡perdón!, quiero decir frontwoman. Muy grande su capacidad de reacción y sus reflejos. La historia de Jonathan, Jenny, el violín y el reloj no tiene desperdicio. Además ella tiene un punto que ...
ya no pongo más cosas que me echo a perder.

Yo me lo pasé muy bien. Sobre todo destacaría que independientemente de sus cosas y sus luces y su parafernalia, resultan tipos naturales. Dan ganas de irse de vinos con ellos (o cañas o copas o ... fiesta).


Mirona (Rmx ed)

Por último, que no me canso de decirlo, no es nada bueno, ni mola, ni ayuda, ni favorece, ni hostias, que te echen de una sala de conciertos medio minuto después de que acabe un espectáculo... algún día dejaré de ir.

De momento ya he eliminado de mi dieta futuros conciertos de más de 50 Euros (que no estén ya programados), salvo fuerza mayor; este no era el caso. Cada vez una entrada cuesta más y más dinero y cada vez tenemos menos. No digo que no lo valgan, cada cual sabrá en que gasta el dinero, sino que a mi ahora mismo no me compensa.
O paramos o se desmadra del todo.

Por otro lado,
¡Viva la música en directo cuando tienes a los artistas a tres metros!.

jueves, 21 de mayo de 2009

Lobo


Capítulo 13: Reválida

... Amad a la dama.

Libro de Oc

(página 44, versículo 44)

La manada, los siete hombres, buscan desde el precipicio. No han reaccionado ante la demostración de liderazgo. Sí ella no aparece, estallará una lucha sin cuartel por dominar a quienes sobrevivan. Su sociedad es compleja y simple, se necesitan, pero la sucesión del líder es un deber. Un reclamo. “El lobo es un hombre para el lobo”. Se temen y se desafían por igual. El perfecto alimento de una guerra civil.

Pasa un minuto. La tensión aumenta. No es sostenible. Todos intercambian miradas de desafío. Pero Elaine sale del agua. Su cuerpo ahora mojado realza aún más su belleza. La diosa que amantó a los gemelos y condenó al hombre a la locura. Ellos desde lo alto no perciben su debilidad. No es fácil sobrevivir a tal gesta. Esperan su señal, pero antes Elaine roba unos segundos para disfrutar de todos sus sentidos mientras la adrenalina se calma.

Olor. Tacto. Frío. Viento. Sombras.

Puede verlos desde la distancia. Su visión se lo permite. Su lacayos no se esconden. No se atreven a retarla. La osadía decidió. Todo o nada. La manada ha claudicado. Ahora sí la respetan. La vuelven a temer. Más que nunca.

Elaine sonríe a pesar de la muerte de Asuel. Su joven y preciado Asuel. Ley de vida y muerte. Su búsqueda tiene fin. Existen. Nadie apostaba por ella. Pero encontró a uno de ellos. Poco importa sí ha muerto o no. Encontrará a más.

Huele el ambiente. No detecta al hombre. ¿Ha sobrevivido?. Su herida era mortal. Un ser poderoso. Muy poderoso. ¿Suficiente?. Lo duda. Sonríe de nuevo, por última vez esta noche. El dolor aparece como una invitada inesperada. Su pérdida es importante. Un alto precio. Pasada la tempestad, sólo quedan restos del naufragio. Mira al cielo, su interior comienza a desgarrarse, y aúlla. Transmite poder...
aunque clame venganza.




Cantando a Bill Withers...

Bill Withers,
no hace falta decir más.

Así que pasemos directamente a elegir algunas versiones que hacen de sus canciones, aunque debería poner sus temas directamente y dejarme de búsquedas, pero bueeeeno, la cosa va de versiones.

Primero comenzaremos con Grandma's hand por Starsailor, aunque la de Keb' Mo'-Mola más (tiene más vidilla y el tipo parece todo un personaje). Ya os podéis imaginar el tono del post... sin renconres...



Al final he dejado la de Keb' Mo', la de Star Sailor hoy, con lo poco que he dormido, se me antoja aburrida a más no poder.

Ain't No Sunshine es una de sus canciones más famosas. La han versioneado infinidad de artistas, algunos muy grandes. Es parte de la banda sonora de Notting Hill, en una de sus mejores escenas, cuando Hugh Grant camina por la calle y simulan el paso de todo un año. ¿Qué más?. Justin "estoy en todas partes" Timberlake también la ha cantado en directo, ¡como no!. Más artistas: Sting, Paul McCartney, Lighthouse Family, Eva Cassidy, The Temptations y hasta Michael Jackson cuando era niño (y de color normal). Pero me voy a quedar con Joe Cocker, el tipo además me parece que no está justamente reconocido... ¿Y a mi desde cuándo me ha nacido esta vena?.



Por cierto, los enlaces que he puesto son más que interesantes. Avisados estáis.

La siguiente versión, Lean on me, es una vuelta de tuerca más, Bonnie Tyler with The City of Prague Philharmonic Orchestra. ¡Caraio!. Sí parece navidad... No me convence, mejor que siga con sus necesidades de héroes, es que no me no me... La verdad es que esta canción no termina de gustarme en general.

Sigamos con The Pixies y System of a Down. Es broma, levantaros del suelo que no hacen versiones del Lovey Day, sólo comparten nombre en la canción, pero sí Maroon 5 hicieron esto en plan featuring...



Por lo menos no son Keane. Que mal cuerpo. Ya casi acabo con Use me. Gente que la ha tocado: Grace Jones, Fiona Apple, Mick Jagger. Iba a elegir la de Fiona (links, los links), hasta que he escuchado la de Patricia Barber (minuto 3:00, después del solo)...



Terminamos con Just the two of us fue sampleado por Will Smith y como hoy estoy con una vertiente de la música populista y este muchacho, para bien o para mal, se lo ha currado muchísimo en el mundo del Entertaiment y además bien...



Hay más, of course, pero ya está bien.

How I met my suit...

Francisco Camps, presidente de la Comunidad Valenciana, podría sustituir a Josh Radnor interpretando a Ted Mosby en la popular serie norteamericana "Como conocí a vuestra madre". Ante tales rumores, Neil Patrick Harris, Barney Stinson en la serie, comentó: "Ponte traje".

miércoles, 20 de mayo de 2009

Sherlock Holmes

A mi me da que este Sherlock Holmes va a cabrear a los puristas, clásicos o como se llamen... pero tiene una pinta digna del mejor trailer más tramposo...

Avances ergonómicos para la integración social

Investigadores del Massachusetts Institute of Technology han diseñado un volante adaptado para personas zurdas.

Metric

Dicen que sí una canción la tocas con tan sólo una guitarra (o un piano o sencillamente en acústico) y suena bien, entonces la canción es buena. Reducirla (o ampliarla, según se mire) a la sencillez es una dura prueba.

Anoche escuché Help I'm Alive de Metric (Myspace) en su versión álbum y después me encontré con su versión en acústico. Siguiendo el proceso inverso...



... y el single, la versión de estudio, la primera...



A riesgo de saturar al personal, tienen un vídeo hecho por un tal Deco Dawson que no tenia yo el gusto de conocer...








martes, 19 de mayo de 2009

Lobo


Capítulo 12: Elaine

... la luz juega con la piel,
el deseo guía la mano.


Libro de Oc

(página 83, versículo 38)

Camina desnuda. La noche no es cerrada. Entre los árboles se puede divisar su silueta tan sólo iluminada por la luna creciente que reina despreocupada. No pocas noches la han visto pasear por los bosques. Forma parte del miedo y del folclore popular. Pero esta noche es diferente. Lleva en sus brazos el cuerpo sin vida del joven Asuel. Como la luna creciente, todavía no había abandonado la adolescencia. La sangre de Asuel cubre el cuerpo aún sudoroso de Elaine.

Se dirige al borde del río en donde su manada la espera. Han perdido el rastro del hombre que mató a Asuel. No necesita que se lo confirmen. Lo sabe. Lo siente en su interior. Elaine ha permanecido unos segundos sin conocimiento. Pocos para cualquier otra criatura. Nadie nunca la había noqueado. No siente rabia, ni pena, ni odio, ni dolor. Él es el asesino, pero no le culpa. Ella habría hecho lo mismo en su lugar. Sobrevivir. La manada es quien no le protegió. A su preferido.

Con sumo cuidado deja el cuerpo del joven en el suelo. Nadie se atreve a mirarla. Inclinan la cabeza en señal de respeto. Mentiras. Todos han presenciado la lucha. Ha perdido su confianza. No la temen. Frágil es el hilo que sujeta la mente a la realidad. Elaine debe actuar sin demora. Incluso el león más fiero puede ser vencido por una jauría de hienas recelosas.

No lo duda. Corre hacia al acantilado y salta. Sigue el vuelo de su predecesor, del verdugo que dictó las reglas del juicio. Su dibujo en el aire es la envidia del lienzo en blanco. Asciende un par de metros. Un atardecer en la memoria de un animal libre. Con los brazos en cruz comienza su descenso. Una parábola perfecta que da sentido a la belleza. Lluvia encerrada en una caricia. Su cuerpo desnudo divide el aire.

Elaine desaparece.



Carretera o sureño

Otra, sí, sí, otra playlist de 10 temas.

Ayer sonó en la radio mientras iba en el coche y una cosa llevo a la otra: Una playlist para el viernes, pero estamos a principios de semana y el viernes está tan tan lejos que...

Paolo Boccardi

lunes, 18 de mayo de 2009

Pacovolume

El día está siendo un tanto extraño y no tengo muchas ganas de nada, así que sin pretensiones, una cancioncilla con aires veraniegos que escuché ayer y a la que no hice demasiado caso, pero que sin quererlo se ha metido en mi cabeza...

Cookie Machine
Pacovolume


¡Anda!, sí tiene vídeo, ni me había dado cuenta...

domingo, 17 de mayo de 2009

After Dark music

La música en las novelas de Murakami tiene presencia propia.

También es verdad que para quienes oímos un poquito más de música que la que suele oír la gente en general, puede ser un aliciente más o un handicap. Al leer hacemos nuestras las palabras y dejamos que nuestra imaginación rellene los huecos existentes. Con Murakami sucede, a mi por lo menos, que no siempre su selección coincide con la escena que yo estoy imaginando, salvo con el jazz. El jazz siempre encaja, es parte de su encanto...

En After Dark, su último libro, aparecen estos nombres:
  1. Hablan de Curtis Fuller y su tema Five Spot After Dark (tema principal del libro, fantástico por cierto, me tiene enganchadísimo). También hablan del grupo Tower of power y Francis Lai con Love Story (bso). Mencionan a Mick Jagger pero no con motivo de su música sino como ejemplo de la generación Baby Boom.
  2. En Denny's como música ambiente suenan estas canciones (transmiten soledad como el lugar que describen): Percy Faith y el tema Go away little girl, Burt Bacharach con April fool y Martin Denny con More.
  3. En el pequeño bar vuelve ha reinar el jazz, en vinilo, con Ben Webster y My Ideal y Duke Ellington y su Sophisticated lady.
  4. En el pequeño Skylark (y volvemos a los temas ambiente, algo menos corporativos) escuchamos a Pet Shop Boys con Jealousy y a Hall & Oates con I can't go for that.
  5. En la oficina Veritech, como parte del personaje que allí se nos describe, escuchamos a Bach interpretado por Ivo Pogolerich, las Suites Inglesas, y a Scarlatti interpretado por Brian Asawa, una cantata.
  6. En el 7-Eleven (de nuevo música de franquicias, esta vez del país) suena los Southern All Stars y Shikao Suga con la canción Bakudan Jûsu.
  7. Por último, en el sótano de ensayo, reaparece el jazz con Sonny Rollins y su Sonnymoon for two.
Tenía pensado hacer una playlist con la música del libro pero o bien no todas las canciones me gustan o no aparecen en Grooveshark.com o son versiones de otros artistas, así que me he centrado en el jazz, para mi gusto sus mejores selecciones (de lo que he leido), y la he extendido a otros libros, gracias a la página de tusquet editores que nos facilita esa información.

10 piezas de jazz vía Haruki Murakami (*)...



A disfrutar de un domingo relajado, que no siempre se puede y a veces se agradece.

(*) El tema Five Spot After dark no es la versión de Curtis Fuller, a quien mencionan en After Dark, sino la de Benny Golson. Pero tenía que aparecer, porque es una pieza genial. Con My Ideal sucede lo mismo, no es la versión de Benny Webster, sino una del gran John Coltrane (espero que sean el mismo tema, me he fiado del nombre).

Eurovision

Crónica de un concurso que no vi.
(No tomar en serio).

Anoche estuve de cena, hace unas hora para ser más exactos. Hasta anoche mismo -y es verdad- no había oído ninguna canción de Eurovision este año, ni la "nuestra". La cena se alargó y aunque estaba la televisión puesta a modo de ruido de fondo, cuando se juntan unas doce personas, no hay dios que oiga nada.

A mi me gusta Eurovision, aprendí a verlo cuando era niño y se liaban unos buenos saraos. Perdí cierta afición porque a mi entender no hacemos más que llevar malas selecciones, incluida la del año pasado, y a base de decepciones dejé de seguirlo salvo años intermitentes. No es personal, es cuestión de gustos. Últimamente estaba volviendo a verlo por mérito de otros países. Cada uno tendremos una idea. Para mi Eurovision debería ser un escaparate de la cultura propia de cada país y que cada cual llevara sus cosas y no una búsqueda de la canción ganadora basada en criterios impersonales, en la que se suceden las canciones internacionales, es decir, la oyes y no la relacionas con ningún país... y así nos va.

Huelga decir que a mi el estilo de Soraya no me va mucho, pero por lo menos la niña se lo curra dentro de su estilo. Para bien o para mal, parece profesional...
del cante, malpensaos.

Mientras escribo esto, que acabo de llegar a casa, he oído decir que el Circo del Sol ha participado en el comienzo de la gala. Searching, searching... ¡que grande es el libre intercambio!.




Mañana me veo la gala que tiene pinta de haber estado bien o por lo menos de tener buen presupuesto. Sin que nadie se me enfade, no puedo con el ruso ganador del año pasado... no se debería poder ganar un certamen porque un tipo baile con patines sobre hielo por muy campeón que sea cuando la canción es olvidable medio segundo después de oírla.

Volviendo al concurso que no he visto. Casi al final de las actuaciones me senté un momento en el sofá y eche un ojo y oído al certamen. No sin antes insistir a ciegas que posiblemente iría con Israel o algún país que apueste por sus sonidos, con calidad a ser posible, algún nórdico, del este, lusa (no lusos) o irlandés simpático.

Actuó no sé quien y después Noruega. Acto seguido, después de oír sólo los violines -me gustan los violines, que le voy a hacer-, con veinte segundos na'más, me puse a animar a Norway y a gritar ¡Viva el salmón!. Grito que tiene su ironía porque me está costando horrores introducir el salmón en mi alimentación. Me ha sonado a canción alegre, simpática, eurovisiba y con partes interesantes. Vamos, que me ha caído bien.

Al instante se crearon dos bandos igualados:
Yo con Noruega y el resto con Soraya.

Me dejaron ver el resumen para saber quién más actuaba y a otra cosa. Cuatro segundos por canción, rodeado de un clima hostil, con alborozo, cashondeo y poca concentración. Lo justo para no enterarme de nada, for example:
  1. Portugal me caen simpáticos, casi siempre. Casí no la he oído.
  2. ¡Noa!, es Noa. Me encanta esa voz. la he visto dos veces en directo. Os dije que Israel. ¡Mierda!, no la he escuchado con tanto hablar.
  3. Francia, me gusta la música francesa. No me ha dado tiempo a saber sí es o no es. Vamos bien, ains.
  4. ¡Joder!, ¿Esa es Dita?, Guau, viva Dita, viva... ¿qué país era?. Otra que no he oído.
  5. Hay que majetes esos tipos folclóricos. Ahí, tirando de raíces. Ni idea de dónde son.
  6. ... No recuerdo más salvo...
  7. Noruega, me gusta el violín y el tipo parece el perfecto hermano pequeño. Van a ganar.

Ha ganado Noruega...
Me linchan.

Me voy a dormir que ya he gastado más de media hora de sueño en esto y a fe que estoy muy cansado. Pero antes aclararé que no he visto la gala ni he oído la canción ganadora entera, hacer un post así, ¡que despropósito!, mañana me lo leo y me... ¡va!, de perdidos al río, segundo despropósito: Eurovisión siempre es un misterio, Soraya no se merecía quedar tan abajo.

Nas noches.

sábado, 16 de mayo de 2009

After Dark

Cada día estoy más convencido -sí es posible-, los libros me tienen que llegar en el momento justo o yo debo llegar a ellos cuando tengo que hacerlo. Acabo de terminar After Dark de Haruki Murakami.

Creo que es un libro no para escribir sobre él, sino para conversar sobre él. Sí el estilo es de vuestro agrado, mejor leer primero el libro y no cosas sobre él. En modo tan breve como pueda y sin entrar en más detalles, pinceladas varias...
  • Motiva la lectura y la escritura, para quien se aventure en ella. En cierta manera es inspirador. Permite que tu mente viaje por la noche durante esas horas en las que la mayoría duermen. En las que bullicio y soledad se confunden y se disfrazan unas de otras.
  • Quizás las historias que nos cuenta en tan breve espacio de tiempo, una noche, están inconclusas, no así la idea que tenemos de los sentimientos y la actitud de los personajes, todos con finales abiertos para ser rellenados por cada lector.
  • Pero tal vez lo más importante, más que la historia, no lo sé, es como se narra. Muchas veces la originalidad de las historias reside en su manera de contarlas. Tantos siglos de humanidad dejan poco margen a las historias vírgenes.
  • Cuando leí La Carretera de Cormac McCarthy -entre otras cosas- me llamó la atención las frases tan largas unidas por numerosas "y", como tenían sentido y daban peso a cada nueva conjunción, de forma directa y concisa. ¿Cómo una frase de cuatro líneas sin signos de puntuación podía ser tan redonda y no romper la atención en la historia contada y desde luego no seccionar el ritmo de la narración en distintos trozos por los que ir echando cabezaditas y no olvidar el principio de la misma frase?. Una grata sorpresa en cuanto a estilo y un mundo nuevo por explorar, pequeñas ardillas. Con After Dark, sobre todo al inicio del libro, me ha llamado la atención justo lo contrario. Las frases tan cortas. Directas como un cuchillo afilado cortando limpiamente.
  • A su vez son treméndamente impersonales. La voz de un narrador, nosotros, ajeno, anodino, indiferente al devenir de la narración pero curioso por conocerla. Este distanciamiento redunda en la sensación de cercanía hacia los personajes. Ellos son quienes cobran importancia. Murakami nos da libertad para detenernos en todo aquello que no nos cuenta. Una vez avanzado el libro, la sensación de distanciamiento desaparece, sobre todo por la empatía hacia los personajes.
  • La música, Murakami es un escritor rodeado de música...
    quizás en otro post.
En su día, aclarando el inicio del post, tal vez no debí leer Tokyo Blues, el cual recuperaré seguro. Mi recuerdo de él no es ni la mitad del buen sabor de boca que me ha dejado este sueño (o pesadilla) llamado After Dark.

Casi al final de mi lectura volví a tener durante unas páginas la misma sensación de absentismo que me produjo Tokyo Blues, pero a diferencia esta vez sólo duró esas pocas páginas. Mea culpa.

En resumen es un buen libro, sin excesos.

Lo mejor: Se empieza a leer una vez terminado.

viernes, 15 de mayo de 2009

Brit playlist

Para quien no se haya dado cuenta, los viernes me viene bien tener una playlist para trabajar... ea.

Estos días me ha dado por un mini revival de bandas inglesas (isla entera) de hace unos añitos, así que con ausencias notables una de 10...

jueves, 14 de mayo de 2009

Lobo


Capítulo 11: Salto

... Pero el sol nos robó la noche.

Libro de Oc

(página 41, versículo 14)

Mi reacción ha causado cierta sorpresa. Mi rabia ha mostrado su tarjeta de presentación. Se puede leer caos con letras doradas. No es la única. El resto de hombres, y ya “no hombres”, dudan un segundo mientras esperan la respuesta de su jefa. Ella permanece inmóvil. Aprovecho el desconcierto y de un salto alcanzo a uno de ellos, el que está situado a mi derecha. Mala suerte. Elegido por estar en el flanco más desprotegido.

Dudo un instante. Dentro de mi noto el poder que emana del joven que tengo delante. Es especial. Sé que me arrepentiré pero sólo hay cabida para la supervivencia. Con un movimiento de mi brazo clavo mis garras en su estómago y cierro la mano en su interior. Te lo dije, mala suerte. Aparto su cuerpo a un lado.

Antes de que el resto de la manada reaccione salto por encima de un tronco talado. Me he clavado un par de astillas en los pies y piernas. Me cuesta moverme y la herida de mi costado no ayuda. No tiene buena pinta. No me detengo. El dolor es mi guía y el camino la vida, mi vida. Como alma que lleva el diablo corro hacia el río. Es mi única posibilidad.

Me siguen. Me van a dar caza.

En un par de minutos, mermado por el cansancio y la pérdida de sangre, diviso mi salvación. Afortunadamente para mi les faltarán unos segundos para alcanzarme. El ruido del agua fluyendo espolea mis fuerzas. El bosque se interrumpe en un acantilado de unos once metros de altura que da cobijo al río.

¿Alguna vez habéis visto a un ángel herido volar?.

No dudo. Salto hacia el agua. Su volumen es importante y su caudal discurre con furia. Quizás muera. Mi vuelo es hermoso. Decidido. Necesario. Hasta que muere. Pierdo el conocimiento sumergido en el cauce.

Alcanzan el borde del precipicio pero la cordura del cazador no es comparable a la desesperación de la presa. Se detienen. Tendrán que buscar mi cuerpo sin vida en la orilla. Hoy la caza no ha sido buena.
Yo no hubiera fallado.




The Gossip

Vuelven con nuevo disco, Music for men, y Heavy Cross es el adelanto.



No suena mal,
ya veremos el resto.

The Gossip tienen canciones que transmiten muy buen rollo, for example:
Poker de Ases!!!

Bullying en Mestalla...

La Fiscalía del estado actuará de oficio como denunciante contra el Barça por su comportamiento contra el Athetic. Miles de personas pudieron contemplar como durante casi todo el recreo acosó al equipo rival a lo largo y ancho del patio de colegio.

miércoles, 13 de mayo de 2009

Lisa Ekdahl

Estoy buceando en la discografía de Lisa Ekdahl. Esta sueca tiene algunos discos en su idioma natal y otros en inglés. Creo que la encuadran en el jazz con cierto gusto por los sonidos populares, un gusto bastante acentuado, todo sea dicho.

Este año ha publicado Give me that Knowing Smile. El disco es una delicia. No digo que todas las canciones sea más que notables, pero mantienen un buen nivel y te permiten oír todo el trabajo sin tener la necesidad de quitarlo. Un buen disco.
Según gustos y estilos musicales, claro.


Give me that Knowing Smile (Intimate live session)

¿No os ha sucedido alguna vez que escuchas una voz y os transmite paz y tranquilidad, os llena de buenas sensaciones y -aunque suene cursi- de repente el día tiene sol, luz y ganas de... ser?.

One Life (Intimate live session)

Justin...

... Timberlake, ese ser que está en todas partes, primer axioma del Timberlacionismo, el segundo es que sí hay una mujer guapa le comerá los morros, el tercero es que sí ella no está por la labor, hará un nuevo videoclip para lograrlo (como Berlanga con las películas y los desnudos)... etc etc... ha vuelto a SNL.



Esta vez parodia a Lady Gaga. La anterior lo hizo con Beyonce. Hay que reconocer que el chaval se lo monta muy bien y además lo hace muy bien.



vía: Poprosa

Mitos rojiblancos...

Una llamada anónima realizada esta mañana a la 09:37 al diario El Correo ha disparado la voz de alarma. En los próximos días navegará por la ría de Bilbao una vieja barcaza presumible de no haber pasado la Itv y con más pasajeros de los que las leyes de navegación permiten. Con el riesgo de naufragio que ello conlleva.

A esta preocupación se añade el hecho insólito de que los más antiguos del lugar relacionan dicha barcaza con la leyenda popular "La Gabarra", mito muy extendido en el folclore Vasco.
Vía: Aupa aupa


Actualización 14/05/09: Se desmiente la existencia de "La Gabarra" aumentando así su leyenda. Numerosos testimonios aseguran haberla visto, pero no existe constancia de ello.

martes, 12 de mayo de 2009

Lobo


Capítulo 10: Cacería

... Pero fue la luz del sol quien iluminó la cueva.

Libro de Oc

(página 73, versículo 37)

Los dos estamos exhaustos. Ella caída sobre mi pecho. Todavía resido en el pasado, diez segundos atrás. Me cuesta recuperar la realidad. Ella es más rápida. Se incorpora ligeramente. Su cuerpo aún se contrae y expande al ritmo del frenesí de su respiración. Me estudia. ¿Qué estará pensando?. Su gesto ha cambiado.

- Te hemos encontrado... Sí, no hay duda, eres tú.

No entiendo qué está diciendo. ¿Buscar?, ¿A quién?. ¿Para qué?. No es la primera vez esta noche que me asaltan las dudas. Puede que sea un salvaje, pero también soy un romántico, a mi manera, y segundos después de un orgasmo prefiero no ser desconcertado por motivos que no sean propios de una mujer, de esta mujer. Ella me estudia a todas vistas. No lo oculta ni se molesta en disimular. Parece meditar un instante y ordena.

-¡Cogerle!.

No tengo tiempo de comprender sus palabras. Mi instinto me envía avisos por valija urgente. Se atropellan y agolpan en mi cerebro colapsando mis receptores. Su influjo me había anulado. ¿Cómo?. No es el momento, mi deuda con el tiempo ha vencido y ya no estoy bajo su hechizo. Noto a cinco, no, seis, siete... ocho hombres y algunos ya están “cambiando”. ¿Qué sucede?. Odio las preguntas. La supervivencia no entiende de protocolos. No debo malgastar más energía en pensar. La acción exige movimiento y nunca eres dueño del tiempo.

Mi cuerpo reacciona. Ella me sujeta con brazos y piernas. Es fuerte, muy fuerte, pero yo lo soy más. Forcejeo y consigo soltarme no sin que ella me lance un certero zarpazo. Su garra afilada impacta contra mi costillas produciendo un corte profundo en mi piel. El golpe también duele. Alguna costilla se ha fracturado. Empiezo a sangrar. Hija de puta. Sin pensarlo dos veces contrarresto con un puñetazo que impacta directamente en su cara. Cae tres metros atrás.

No se mueve.




Antonio Vega

Hay noticias tristes e inevitables que no me gustaría tener que oír, pero es ley de vida.

Ha muerto Antonio Vega...



Gracias por tu música.

Sin ella nada sería lo mismo.

lunes, 11 de mayo de 2009

Jay-Jay Johanson

Tengo la sensación de como sí llevara cinco años sin publicar nada nuevo y por fin después de una larga ausencia volviera sin avisar. Por supuesto es irreal porque no hace tanto que publicó su anterior disco, pero el tiempo y la distancia no entiende de momentos.

Jay-Jay Johanson acaba de presentar Self-Portrait. No es del todo cierto. El disco data de finales del año pasado pero a mi ha llegado ahora.
(Caprichos de la música a nivel individual).

Tan sólo he escuchado dos canciones y ya he echado de menos su ausencia. Hay personas que están tocadas por un don divino. Sólo dos canciones y ya me suena a bueno.

Para quienes no le conozcáis, Jay-Jay es un artista sueco que mezcla melodías íntimas con sonidos electrónicos, incluso con toques funk y disco. Todo ello en una amalgama de lo más diverso.

Sino te aburre,
emociona, es una delicia...



La canción anterior se llama Wonder Wonders y fue el primer single. Ahora que he buscado el vídeo ya lo había visto en su día. ¿Por qué me he olvidado de él?...

Johanson se dio a conocer con la canción Belive in us. La verdad es que se dio a conocer con toda su música, pero digamos que esta fue la que llego al gran público y seguro -creo- habréis oído.

Iba a guardar esta playlist para el viernes, pero quien sabe qué será será...



Sin venir a cuento, no cuidamos los detalles... en fin, ni caso.

domingo, 10 de mayo de 2009

While Dark

Llevo toda la mañana enganchado a un libro mientras escucho música y en vez de terminármelo (me faltan unas 70 páginas que leeré en cuanto encuentre un buen momento), escribo esto, que además no era lo que pretendía...

Nuestra mirada se concentra en la habitación. Somos la cámara subjetiva que espía ajena el devenir de las personas. Observamos una habitación amplia. Probablemente el salón del hogar. Las paredes están pintadas con pintura lisa. Un color impersonal y anodino. Posiblemente sea el que eligiera el constructor. Nos muestra poco información sobre los gustos de su propietario. O quizás nos muestra demasiado. Conocemos a las personas por sus ausencias. Por todo lo que no nos cuentan. Por sus pecados de omisión. Barremos la estancia buscando algún detalle que nos explique por qué estamos aquí. Los muebles son de madera de roble color wengue salpicado de remates naranja melocotón oscurecido. Atrapan el polvo como una araña en su tela. Armario modular con dos estanterías y una vitrina. Mesa extensible y 6 sillas de comedor. Mesita para cenar que nunca ha sido utilizada para ello. Cubierta por varios libros. No distinguimos cuales. Chaise lounge de cuatro plazas color rojo tapiz. Hacia ahí dirigimos nuestra mirada. Sobre él descansa un portátil Samsung de 16 pulgadas y a su lado encontramos a un joven de mediana edad. Por su aspecto debe tener entre 30 y 35 años. Creemos estar observando una imagen estática. Un cuadro pintado en tiempo real. No es así. La imagen es orgánica, dinámica, viva. De vez en cuando notamos un parpadeo y/o un ligero movimiento de hombros. Respiración pausada. El hombre está en trance. Absorto en sus pensamientos sí es que los tiene. A través del portátil suena Eternal Life de Jeff Buckley en directo. La luz es insuficiente. El flexo situado al lateral izquierdo del chaise lounge y la propia luz del ordenador procuran demasiadas sombras. Las persianas están bajadas, no sabemos qué hora el día o noche es. El tiempo no importa en este lugar. No tiene cortinas. Otra vez las ausencias. Sin pretenderlo nos alejamos del hombre y volvemos a mirar el mueble del salón. Poca decoración y muchos espacios en blanco. Unas figuras de músicos, o mejor dicho, músicas con el cuerpo extremadamente estrecho y alargado. No son deformes ni delgadas enfermizas, sino sus proporciones son tan irreales como hermosas. Contamos hasta cinco. Dos en el mueble y tres en el suelo. Tardamos en encontrar más decoración. Una banda de jazz. Figuras negras. Saxo, clarinete, guitarra, percusión, coro y cantante. Formación años cincuenta. Vemos un vinilo negro de 45 rpm. No encontramos giradiscos donde escucharlo. No queremos seguir mirando aquí. Parece como sí una fuerza nos alejara del hombre y nos distrajera con luces de neón apagadas. Volvemos a él. Queremos percibir que está sucediendo. Convertirnos en mirones descarados. Está recostado con su espalda mitad en la base del chaise lounge, mitad en el propio respaldo. Las piernas están dobladas formando un triángulo cuya hipotenusa es el propio chaise lounge. Están ocultas debajo de una mantita que le cubre hasta la cintura. Viste una camisa blanca sin anagramas. Los brazos están recostados también, sobre los codos, y en sus manos sujeta un libro. Nos damos cuenta. No deja de mirar la misma página. Vigila las letras. Sabe a dónde mira y a qué mira. Como sí traspasase la delgada línea que marca esta realidad y la ignorancia. Todo su rostro indica que así es. La línea de sus cejas. Sus párpados ligeramente contraídos. Concentrados. Su rictus serio. Labios cerrados sin expresión de tristeza o felicidad. ¿Qué estará pensando?. Suena Jay-Jay Johanson, Wonder Wonders. Una vibración sacude la habitación. Notamos pequeñas interferencias. Cosquilleos eléctricos que crepitan en el ambiente. La electricidad estática acusa al tacto y cautiva al oído. Dejamos al hombre el cual no se inmuta. Dudamos que esté en nuestra misma consciencia. Levantamos la cámara, nuestro ojo, y nos dirigimos a la televisión. Una imagen se empieza a vislumbrar en la pantalla. No es nítida. Pixels aleatorios y ondulados cuya deformación confunde nuestras pupilas en zigzags sin sentido. Esperamos a que la imagen se aclare y miramos la televisión. Por algún motivo que desconocemos y no nos importa nos situamos detrás de ella. El televisor está desconectado. No tiene alimentación eléctrica. En cualquier otra situación este hecho nos causaría extrañeza. Pero también es verdad que nos estamos moviendo de forma incorpórea, como un ente alejado de la esclavitud de su cuerpo. No damos mayor importancia. Regresamos a la pantalla. Poco a poco distinguimos una imagen. Asistimos mudos a su crecimiento. De punto aislado a textura reconocible. Parece otro hombre. Mueve la cabeza de un lado a otro. Despacio. Con inclinaciones leves. Está estudiando aquello que ve. Su cuerpo y su lenguaje nos lo confirma. ¿Mira al otro hombre?. No. Nos mira a nosotros. Sus ojos están entrecerrados. Marcan las arrugas de sus párpados. De vez en cuando la imagen va y viene. Recuerda que nada debería estar sucediendo. Se burla de la física. Volvemos al hombre que leía. ¿Cómo no nos hemos dado cuenta antes?. Son el mismo hombre. A uno le observamos nosotros y el otro, el mismo, nos observa a nosotros. Inmediatamente nos alejamos de ambas personas. Subimos de nuevo al punto inicial desde el que comenzamos nuestro viaje. Nada a cambiado salvo la imagen de la televisión. El hombre, el que observa desde el otro lado del plasma, encarcelado en un universo infinito con tan sólo una ventana de treinta y dos pulgadas, continúa escrutando aquello que mirase. No ha notado nuestra huida. No es una huida. Nos hemos lavado las manos. No somos los primeros. El mismo, el otro, quien lee una y otra vez la misma página del libro, tampoco ha mutado su actitud. Tampoco lee, observa. Tal vez ambos busquen y estén atrapados en un bucle sin fin. ¿Quién puede distinguir el principio del fin en el contorno de una circunferencia?. Tal vez ambos crean que nada importa. Tal vez nadie sea imprescindible aunque nos engañemos al respecto. Sin mentiras la vida no sería más que vida. La existencia sería un error de la conciencia. En el bigbang o en el paraíso, no importa cual, nos creamos la necesidad de tener sentido. Creamos el consumismo a través de los servicios derivados y el precio fue la felicidad, el miedo la garantía. Pero siempre estamos solos por más que lo neguemos o luchemos en contra. No somos salmones en el río de la vida. Nuestra soledad es íntima, personal, egoísta y real. Aún así también es prescindible. Suena Anthoy & The Johnsons, Hope There's someone.

... por cierto, el libro que estoy leyendo me está gustando.

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