- Los jóvenes estáis arruinando la nación... la nación de casa, la doméstica.
- Ya, pero esta nos obliga a ser independientes.
¿A cuento de qué viene esto?, simplificando, independizarse es como ver ganar a Nadal Wimbledon por primera vez: no acaba nunca, cuesta un huevo y da un gustazo hacerlo.
¡Grande Rafa!.





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