lunes, 11 de noviembre de 2013

Amor, ¿Y si lo hacemos antes de morir?

Seguimos con nuestro pequeño periplo por salas pequeñas -en espacio, que no en contenido-. Hace unas semanas hemos estado viendo "Amor, ¿Y si lo hacemos antes de morir?" y nos gustó. Pudimos disfrutar de la cercanía y del encanto de una obra bien hecha compartida con unos pocos espectadores (que no poco aforo).

Se representa en Nave 73, gente que se lo curra mucho, y todavía queda una representación más: el próximo sábado 23 de noviembre. Están en la prorroga así que no la dejéis para otro día. A nosotros nos costó tan sólo 10 euracos muy bien invertidos (sin contar que tienen muchas ofertas, buscad, malditos, buscad).

¿Por qué ir? porque la obra es interesante, tiene una buena vis cómica y te diviertes, pero además también puedes darle un par de vueltas a esto de las relaciones entre de las personas y cómo nos complicamos o facilitamos la vida. Y por supuesto los actores lo hacen bien. Se amoldan perféctamente a sus respectivos personajes y saben sacar el jugo a los tópicos que representan. Se nota buena química entre ellos. Creo que no me equivoco si digo que creen en su trabajo y en la obra, y los espectadores notamos esa ilusión, esfuerzo y -al final- recompensa.

En resumen, tan poco hace falta complicarse la vida en una entrada para decir -un enorme- la obra ESTÁ BIEN.




En Mudanzas y Portes teatro tenéis más información sobre ellos.


Amor, ¿Y si lo hacemos antes de morir?
Sala: Nave 73

Producción: Mudanzas y Portes Teatro
Guión: Marta Sánchez, Álvaro Doñate
Dirección: Samuel Señas

Actores: Carlos Guardiola, Miguel Rascón, Beatriz Manrique y Álvaro Doñate

lunes, 4 de noviembre de 2013

Fira Fem, Teatro Lara

A estas alturas ya deberíamos saber qué grupos nos llaman la atención y cuáles no. Si tu interés por la música es mayor que el de una persona media, no es extraño que intentes informarte un poco más y pases a conocer a algunos sellos discográficos. Entre todos los que sobreviven y luchan por completar el mundo de la música están los chicos de Aloud Music.

Para mi, venir avalados por Aloud es un toque de atención. Me suelen gustar casi todos, por no decir todos, los artistas que han grabado bajo su sello. Fira Fem son una de sus joyas.

La primera vez que los escuché, con su primer disco "Aedificadora", venía de oír a gentes como Toundra y Exxasens e inconscientemente los asocié en el mismo estilo. Los tres grupos son muy recomendables, pero no son iguales, ni mucho menos. De Fira Fem me llamó mucho la atención su vertiente pop instrumental, en contraposición a la más rockera de sus compañeros de sello entonces (Toundra ya no está con Aloud desde hace poco). Su sonido me resultó vitalista, un soplo de aire fresco e imaginativo.

Hace unas semanas han publicado su segundo trabajo, de nombre homónimo. Las sensaciones son las mismas. Fira Fem es un buen trabajo con momentos que hacen pensar que la banda tiene ante si un gran futuro y una apuesta distinta. El disco lo estrenaron en la web de Mondosonoro y, aunque ya está en bandcamp, spotify y demás, y ya no es necesario pasarse por está página, es interesante leer las breves pinceladas que el mismo grupo da sobra cada canción: enlace.



Este pasado miércoles les vimos tocar en el Teatro Lara. Había mucho invitado y en concreto detrás nuestro toda una fila de amigos/conocidos de uno de ellos que nos dieron el coñazo durante todo el concierto. No pararon de cascar en casi ninguna canción. Extraña manera de apoyar a un grupo, por mucho que entre canción y canción les grites y animes. A mi me parece una falta de respeto, porque molestas a los demás espectadores y por extensión no estás prestando atención a la música. Máxime si además sobre el escenario está tu gente. Tampoco nos jodieron mucho porque afortunádamente el sonido era bueno (y alto). Algún día habría qué hablar sobre el bien y el mal que hacen los invitados.

Respecto al concierto y siendo un poco exigentes, el grupo tiene que crecer más en directo. En algún que otro momento pierdes algo de atención. Pero no es nada que empañe la sensación global. El concierto estuvo bien.

De él saqué en claro varias cosas. La principal es la confirmación de que la banda me gusta y que se manejan muy bien en la interpretación. El sonido fue impecable. Nada nuevo dado la querencia natural que tienen por las partes instrumentales y el virtuosismo que parecen tener.

Merece la pena escuchar a Fira Fem.

domingo, 3 de noviembre de 2013

El Rey Tuerto

No habíamos ido nunca a la Sala Mirador (Centro de nuevos creadores) y por fin lo hicimos la semana pasada para ver la última representación de El Rey Tuerto en su regreso a Madrid, tras triunfar en Barcelona, la propia Madrid y allí dónde se representase. ¡Muy buena!.

La obra a grandes rasgos parte de de dos viejas amigas que tras varios años sin verse se juntan a cenar y, coincidencias de la vida, la pareja de una de ellas es un policía antidisturbios y la de la otra un manifestante que perdió un ojo en una manifestación. De ahí se suceden las distintas situaciones, casualidades y confrontaciones, hiladas de manera fina y ácida y de relevante actualidad.

No hace mucho vimos Los Hijos de Kennedy y a mi no logró llegarme. Con El Rey Tuerto me ha sucedido todo lo contrario. Y no creo que sea sólo porque esté encuadrada en nuestra sociedad actual, sino por mérito propio de la obra de Marc Crehuet. Ha creado un boceto en el que durante una hora y media aproximadamente y a través de la comedia negra logra hacerte pensar y cuestionarte las actuaciones, de ambos personajes, de los cuatro personajes, porque ellas también tiene su gran cuota de importancia, y de todos nosotros, espectadores (y protagonistas).

Cada protagonista evoluciona y cambia. Los distintos puntos de vista basados en sus propias experiencias, todos con sus verdades y sus mentiras, se suceden en nuestras cabezas hasta el límite de dudar de todo lo que hemos visto y convertirnos en otros ciegos más. Hasta el extremo en el que sólo nos queda desnudar a los personajes a su esencia, sin más embalajes, y reducirlos irónicamente a lo máximo a lo que se puede aspirar: ser personas.




El trabajo de los actores es maravilloso y poder tenerlos tan cerca (estábamos sentados en la primera fila de un lateral en el escenario) fue una experiencia asombrosa. La intensidad, el miedo, la frustración, la desesperación, la resignación y un sin fin de sentimientos los vimos plasmados en sus gestos y sus voces. Los cinco hacen una labor espectacular. 

No quiero aburriros con más sucesiones de elogios, pero la verdad es que salimos de la obra con la sensación de haber visto algo bueno, algo muy bueno. Existe un circuito de teatro Off que tiene muchas cosas que ofrecernos.

La sala Mirador está programando con mucho acierto, visto lo visto, y ya nos la hemos apuntado en nuestro itinerario futuro. Por si os queda cerca. Ya sabéis, de Madríd al... teatro.



El Rey Tuerto

Producción: Moiré Films
Dirección: Marc Crehuet
Reparto: Xesc Cabot, Miki Esparbé, Alain Hernández, Ruth Llopis y Betsy Túrnez

domingo, 27 de octubre de 2013

Los Hijos de Kennedy

El teatro no sólo es un entretenimiento, también sirve para generar debate. No siempre debe ser su función, es necesario acomodar cada obra y momento a una o varias intenciones, pero no se debe sistematizar ninguna y vivir de unas u otras ignorando las no elegidas.

No estoy seguro si es o no una barbaridad lo que voy a escribir, pero lo qué más me gustó de Los hijos de Kennedy, al margen de Emma Suárez, es el debate/charla que nos generó después. Lo hizo por las ausencias que encontraros, pero lo hizo. Ausencias, todo sea dicho, no compartidas por muchos de los que fuimos.

Los hijos de Kennedy no es una comedia, a pesar de que en varios momentos brota la risa más sincera (la comedia siempre es más efectiva en medio de los dramas). Los hijos de Kennedy es una historia triste, de conformismo, anhelos, resignación, fracasos y decepciones. Transcurre en un bar, a mediados de los 70, en el que cinco personajes, cada uno de ellos hijo a su manera de la década de los 60, nos presentan su realidad. Los sueños e ilusiones que tenían años atrás y cómo han ido siendo transformados, derrotados, hundidos, manipulados, rotos. La figura de Kennedy (y su asesinato) es una pieza clave para entender esos años y la evolución de los personajes y por extensión de la sociedad posterior.


Imagen -y photoshop- gruposmedia

Rodearse de buenos profesionales siempre ha sido una buena apuesta. Dudo mucho que alguien pueda discutir la calidad interpretativa de los cinco actores o la experiencia y el saber de José María Pou en la dirección, fuera de la objetividad y más allá de los gustos personales.

He disfrutado con las interpretaciones, (sobre todo) con el sutil papel de Emma Suárez, con los excesos cómicos de Fernando Cayo, con la fuerza de Maribel Verdú, la crudeza de Ariadna Gil (aunque para mi gusto gesticulara demasiado con los ojos, tonterías mías), y con el trasfondo sobrio de Alex García. Quizás me ha faltado algo de escenografía. Los audiovisuales complementan y no son determinantes.

Mucho se ha hablado sobre la década de los sesenta y todo lo que supuso. Hemos sufrido un auténtico bombardeo de enfoques y puntos de vista dese entonces. Volver a representar Los Hijos de Kennedy es una más. Tal vez su intención es actualizar y dotar de vigencia su discurso, pero no he sabido trasladarlo a nuestros días y gracias a ello he matado de un plumazo su interés. Tengo una alta cuota de responsabilidad, lo sé, es demérito mío, pero no me han ofrecido nada nuevo. La consecuencia ha sido desinterés por la obra (no confundir con sus profesionales).

Afortunadamente tengo la suerte de contar a mi alrededor con personas que me explican y me hacen ver todo aquello que ni yo he sabido ver ni  a mi la obra me ha contado. Al final hemos acabado divagando sobre los paralelismo entre el texto de Robert Patrick (autor del texto en los años 70, con la importancia de su vigencia entonces) y los acontecimientos que estamos viviendo hoy en día. La gran duda siempre son las personas. Cerca de medio siglo después ¿qué nos mueve a nosotros y qué les motivaba a ellos?.

Volviendo a la obra. No puedo decir que Los hijos de Kennedy me haya decepcionado, pero si que no me ha enganchado cómo esperaba. Tal elenco de profesionales no siempre asegura el resultado global que uno desea. Hasta el final de la obra, en el que los personajes más o menos interactúan entre ellos y sus solitarias historias cobran sentido, no he empezado a sentir que cada elemento de la obra formaba parte de un todo y que ese todo podría interesarme. Muy tarde para mi.

Me hubiera gustado ver Los Nietos de Kennedy.


Los Hijos de Kennedy
Teatro Cofidis
/Alcalá, 20- Madrid
Tel.: 91 532 06 16
Fechas y Horarios: Desde el 11 de octubre de 2013.
Miércoles, jueves y viernes 20:30 h., sábados 19:00 h y 21:30 h., domingos 19:00 horas.
Funciones especiales días 1 de noviembre y 6 de enero 18:00 horas
Actores: Maribel Verdú, Emma Suárez, Ariadna Gil, Fernando Cayo y Alex García.
Autor: Robert Patrick
Dirección: José María Pou
Ayudante dirección: Jose Luis Massó
Producción: Nicolás Belmonte,Carlos J. Larrañaga,Marisa Pino
Escenografía: Ana Garay
Diseño iluminación: Juanjo Llorens
Música: Isabel Montero
Vestuario: Ana Garay
Diseño Gráfico: Diego Martín y Javier Franco
Jefe Técnico: David González
Fotografía: Sergio Parra
Distribución: Salbi Senante
Una producción de Trasgo Producciones
[+Info: Gruposmedia.com]

viernes, 25 de octubre de 2013

Julio de la Rosa, necesario

Qué seria de este mundo sin las pequeñas imperfecciones que lo hacen tan real y qué sería de a quiénes nos gusta la música sin esos pequeños momentos llenos de trastornos sin importancia.

Nunca fui gran seguidor de Julio de la Rosa, porque hasta hace dos o tres años nunca le había escuchado (ni a El Hombre Burbuja). Pero poco a poco me he ido convirtiendo a su religión (¿tiene una?). He ido escuchando sus discos en solitario hasta terminar asistiendo a un concierto suyo. El motivo es muy sencillo, para mi su música es buena, muy buena. Ya lo dice el refrán, nuca es tarde, si la dicha es buena.

Ahí que voy

El pasado jueves 17 de octubre fuimos al Teatro Lara para encontrarnos con su propuesta. Me gustó mucho lo que pude ver y escuchar. El concierto tuvo sus imperfecciones, pero sobre todo tuvo mucha fuerza y mucho encanto.

No tenía claro cómo iba a aparecer sobre el escenario. Se ha rodeado de buena gente. Se presentó en calcetines y con banda: teclados, voces y muchos cacharritos (tocó de todo y bien, hasta la cerveza), dos percusiones (impresionantes cada uno en su estilo, contundencia y velocidad), bajo (buen rollo en estado puro) y guitarra (Dani Llamas, para uno que me sé).

¿Qué más contar para hacerle justicia?. Escucho a Julio de la Rosa gracias a Rosypunto, ella os lo cuenta mucho mejor.

martes, 22 de octubre de 2013

Pearl Jam, mi vieja historia de siempre

Todos en mayor o menor medida tenemos un grupo o varios que nos gustan y tenemos unidos a parte de nuestra vida. Toda la música que escucho, bastante de ella movido por la curiosidad, se la debo en cierta manera a Pearl Jam. Por una sencilla razón: fue el primer grupo que tengo conciencia de haber escuchado por iniciativa propia y sentido ganas de querer más.

La versión idílica se resume a mis 14 o 15 años cuándo estaba totalmente aburrido tras pasar una época en la que sólo recuerdo escuchar aquello que las radios generalistas quisieran poner y un buen día sintonizar radio3 (no la escuchaba nada hasta entonces) y coincidir con Jeremy. Me rompió tanto los esquemas musicales que tenía hasta entonces (o la ausencia de ellos) que necesité empezar a oír a Pearl Jam y de ahí a sus referentes, y de ahí a los que no les gustaban, y de ahí fui ampliando estilos, años, música en general. Un Sin Dios.

Por edad nos tocó escuchar grunge. La música une y la adolescencia predispone al inconformismo (no es un dogma), porque no me negaréis que muchos teníamos una vida que distaba mucho de la realidad que había vivido la banda de Seattle, pero sin embargo nos gustaban y hacíamos nuestras su canciones.

En el campo musical, hasta conocía el nombre de su productor, Brendan O'Brien, quién -cómo no- repite en su último trabajo. Es un personaje vital en esos años. Produjo muchos de los discos que a mi más me gustaron.




Hoy en día sigo escuchando sobre todo los primeros discos de Pearl Jam. ¿Por qué no?. Aunque mi relación con ellos ha sido un tanto intermitente. Ten es uno de los discos referentes que tengo en mi universo musical. Fue un comienzo espectacular, que se confirmó con VS. Estos dos primeros discos los quemé, literalmente.

Después llegaron Vitalogy y No Code. No tiene que ver con la calidad de estos discos, sino con mi momento personal y la verdad es que me empecé a distanciar con ellos. Más con No Code. Aunque por supuesto los escuché, me los compré y reconozco que tienen su miga.

Sinceramente, creo que tenía otras inquietudes musicales entonces y a Yield ya llegué sin mucho interés. No me llamó nada la atención. La consecuencia es que salvo por singles (incluidos en recopilatorios y listas o tocados en directo -ver a Pearl Jam en concierto, aunque tarde, ha sido una de esas cosas que tenía que hacer sí o sí), no he prestado nada de atención a los siguientes álbumes de estudio: Binaural, Rioct Act y el homónimo Pearl Jam. No quiero afirmarlo por razones obvias, pero me huele que no son tan vitales y su sonido está un poco estancado.

En este punto en el que la banda era para mi un grande al que volver por canciones y primeros discos y del que no tenía intención de saber nada de su actualidad (no se puede llegar a todo, en el mundo hay mucha música y alguna hasta muy buena), me topé con Backspacer, que sin ser la hostia me hizo volver a ellos. Note un cambio, un querer hacer algo más que ser una vitrina de trofeos. Tiene su mérito porque soy de los que le daba con el ukelele en toda la cabeza al bueno de Eddie(lele).


(Foto: Wikipedia EN)

Lo último que había escuchado de ellos era que se tomaban un descanso indefinido, pero tras un tiempo, juraría que sin descanso, empezaron a llegar ecos de un nuevo trabajo. Reuters no soy, como se puede observar. El disco ya lo tenemos sobre la mesa (Spotify).

¿Cómo será Lightning Bolt?.

Lo he estado escuchando esta semana y sencillamente me parece un buen trabajo, destinado a todos aquellos que hemos conocido a la banda desde hace tiempo. Escuchas el disco y sabes que son ellos al 100%.  Conscientes de su edad, todos cumplimos años, y con un sentido más redondo de los tema. Sin olvidar que al fin y al cabo son una banda de rock.

La presentación con Mind your manners a mi me dejó sorprendido por la rabia que contenía. ¿Pero qué coños iban a sacar hoy en día? me desubicaron la década. La canción se ha revelado engañosa, porque generó expectativas hacia un postpunk (¿?) que no es mayoría en Lightning Bolt. Ni hace falta, fue un regalo y un toque de atención. Con estos tipos puedes pasar por muchos estados emocionales. El segundo single ha sido Sirens, una canción preciosa de esas que te pones en bucle, y no lo confiesas.




El sonido de Pearl Jam no es nuevo pero no suena obsoleto y ya es mucho con tantos años detrás. Tampoco hace falta que innovemos a cada momento, tan sólo hacer lo que se tiene que hacer. ¡Qué puto gusto da que los grandes vuelvan con algo que mostrar y no sólo cómo excusa para vendernos entradas!. Están en buena forma.

Ya he comentado más de lo que tenía intención, al menos hasta que me siente con tiempo a desgranar el disco de manera egoísta y personal. Me está gustando cada vez más. Sólo he citado dos temas y hay más por descubrir.

Lightning Bolt es un buen disco de rock que a bote pronto está al servicio de Eddie Vedder... y el cabrón le saca partido.

sábado, 19 de octubre de 2013

En nuestras ciudades

El pasado martes fue festivo en Ávila y, cómo estábamos para variar en la carretera, pudimos pasar por Madrid y disfrutar de tres exposiciones que no tienen desperdicio alguno.

Pero antes y aprovechando el día que fue, una curiosidad. El 15 de octubre fue la festividad de Santa Teresa de Jesús en Ávila, quien murió el 04 de Octubre de 1582, el mismo día que se cambió el calendario, del Juliano al Gregoriano. En el ajuste -de 11 días- se pasó del 4 de Octubre al 15 de Octubre directamente. Por lo que La Santa murió el 4 y fue enterrada al día siguiente, 15 de octubre.


Volviendo al contenido de esta entrada, primero fuimos al Círculo de Bellas Artes para ver la muestra de Català-Roca. Sus fotografías, además de memoria viva de nuestro país durante el siglo XX, son una lección de cómo capturar un momento, de cómo plasmar el movimiento en un instante y de cómo a través del buen gusto encuadrar una escena. Me gustó mucho.


[+Info: CBA]


Después nos dimos una vuelta por la Fundación Telefónica para ver la expo de Terry O'Neill y todos los rostros famosos que ha retratado con su cámara. Según O’Neill, las tres reglas fundamentales de un gran fotógrafo son: ser invisible, tener paciencia y saber combinar la discreción y las relaciones públicas. Es fascinante la capacidad que tiene para captura la esencia de tantos famosos desde el respeto y la objetividad, aunque cómo en la vida misma, -y jugando con las palabras- la realidad no entiende de blancos y negros, sino de infinidad de términos medios y posiblemente Terry O'Neill reflejó al personaje que fotografiaba y su fotografía ayudó a crearlo, en una simbiosis imposible pero deliciosa.




Por último, y no menos importante, vimos en la Fundación Mapfre (Sala Recoletos) la retrospectiva España Contemporánea. Fotografía, pintura y moda, con la suerte añadida de coincidir con la visita guiada. Qué importante es que te expliquen lo que estás presenciando y lo encuadren en un contesto. Nuestra guía, Fátima, hizo una labor estupenda. Al margen de la moda, que a mi me interesa menos más allá de su presencia estética, merece la pena ver cómo ha evolucionado nuestro país hasta nuestro días, en los que ya puedes comparar con tus propias experiencias. Nunca está de más aprender y recordar sobre quiénes somos y cómo hemos llegado a serlo. You know.

Foto: Fundación Mapfre



Salvo la primera exposición del Circulo de Bellas Artes, cuya entrada nos costó 3 €, pudimos asistir al resto de manera gratuita. No son pocas las opciones que tenemos a nuestro alcance sin coste alguno, ya bien sea por asociaciones, fundaciones, Ayuntamientos,... No hace falta referirse a grandes capitales, hoy mismo, en Ávila, hemos realizado una visita también gratuita y guiada por las calles de la ciudad bajo el nombre "Un paseo por el callejero abulense" y , por ejemplo, cada semana tenemos presentaciones literarias con autores reconocidos (y un interesante discurso).

Eventos a los que podemos asistir y que sin nuestra presencia están abocados a desaparecer y por ende mermar las opciones culturales (gratuitas o no) de nuestras ciudades. Cultura y educación van unidas de la mano. Surgen muchas preguntas, ¿conocemos lo que nuestra ciudad puede ofrecernos?, ¿nos molestamos en buscar?, ¿tiene difusión la oferta?, ¿nos llega?, ¿es la adecuada?, ¿nos satisface?, ¿hemos perdido la capacidad de ver algo más?, ¿el interés?, ¿la curiosidad?, ¿la concentración?, ..., pero quizás todas se resumen en una:

¿Aprovechamos nuestras ciudades (en cuanto a cultura se refiere)?


Eliminando el handicap del dinero, las respuestas me inquietan un poco, porque mucho me temo que somos una sociedad aletargada y perezosa. Yo qué sé, hay días en los que te levantas más escéptico. La fe es una puta voluble y no siempre está uno para religiones :P

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